Los policías federales no quieren entrar a la Guardia Nacional

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Después de que el presidente mexicano estrenara su fuerza armada, rápidamente se alistó una concentración de policías para negarse a participar. La guardia nacional obradorista se ha creado precisamente para suplir a la policía federal mexicana, acusando a estos últimos de corrupción y otras malas prácticas. Una concentración capitalina de policías deja ver que no están de acuerdo en sumarse, bajo amenaza de llegar hasta los tribunales. 

López Obrador respondió rápidamente, asegurando que ningún policía está obligado a sumarse a la guardia nacional. “No se va a despedir a nadie, van a tener sus mismos sueldos, sus mismas prestaciones, no se va a obligar a nadie a que pase a otra corporación”, dijo el tabasqueño, minimizando el tema. Lo cierto es que fueron 200 elementos los inconformes que se plantaron en un centro de mando, ubicado en Iztapalapa. 

Salarios y antiguedad

El tema de los salarios a policías se ha colocado rápidamente en el debate público capitalino. Los elementos de seguridad solicitan mejores sueldos, más protección y apoyos por parte del gobierno. En este caso, la presidencia mexicana ha dejado en claro que no perderían sus trabajos y que no estarán obligados a sumarse a la nueva fuerza de seguridad. Además, señalaron que quienes lo hagan no perderán su antiguedad. 

La policía federal cobró fuerza durante la guerra antidrogas de Felipe Calderón, en donde se les cedió buena parte del poder para terminar con los cárteles de la droga. Debilitada, con crisis financiera y escándalos de abuso de poder, esta policía ha sido cancelada por el nuevo gobierno. “Estaba echada a perder esa corporación”, señaló Obrador, asegurando que los policías molestos tendrán sus salarios asegurados. 

La desaparición y la guerra

El problema es que la policía federal está por desaparecer y quienes no se hayan enlistado en la guardia nacional estarán vagando en un limbo durante las siguientes semanas. Justo ahí es en donde los policías buscan certeza, asegurando que no quieren ser parte de un grupo militar que está encargado de pacificar un país sumido en una guerra de doce años.

El otro gran problema es que el presidente prefirió practicar béisbol antes que atender a los policías inconformes. En redes sociales, el tabasqueño compartió videos jugando al gran deporte estadounidense, mientras sus opositores demandaron su falta de atención ante una crisis laboral dentro de los elementos de seguridad nacional. Para defender al presidente, Alfonso Durazo aseguró que la estabilidad laboral de los policías está garantizada.

“No vamos a sancionar a los elementos que se manifestaron. No es necesario hacerlo. Vamos a resolverlo por la vía del diálogo y en el marco de la ley”, comentó Durazo. Actualmente, la guardia nacional se desplazó en Veracruz, la Ciudad de México y otros estados, encargados de solucionar la crisis de violencia e inseguridad derivada de la guerra antidrogas.