Morena cruje por dentro con el tema del aborto legal

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Fue una explosión de furia la que marcó la frente y garganta de la senadora Lily Téllez en la cámara alta. Los motivos de la cólera que manifestó la morenista eran un inofensivo paliacate verde que estaba en su escaño. La representante del partido más poderoso de México enfureció por estar ligada a la corriente antiaborto en el país y advirtió que presentaría una iniciativa para castigar a toda mujer que interrumpa su embarazo.

El segundo episodio lo dio el presidente de México. López Obrador. Cuando se le preguntó por su estrategia para velar por la seguridad de las mujeres solicitan abortos legales, el tabasqueño advirtió que su gobierno está enfocado primero en el combate a la corrupción. Después, dijo que ese tipo de “temas delicados” se habrían de tocar con consultas ciudadanos, debido a que él no tiene una postura clara sobre el tema. Lo que dejó ver un desinterés de su parte por avanzar en el tema.

La tercera escena nos lleva de regreso a la cámara de senadores. Ahí, Ricardo Monreal se mostró mucho más interesado en hablar sobre su propuesta para bajar comisiones bancarias que en tocar el tema del aborto legal en México. El líder de los morenistas en la cámara alta dejó en claro que Morena no tiene como prioridad el tema de la interrupción legal del embarazo, por lo que invitó a revisar otras iniciativas del partido.

Estas tres visiones desinteresadas, una explosiva, contradicen una de las grandes propuestas de la secretaria de gobernación en México. Olga Sánchez marchaba con un pañuelo verde en su cuello mientras los otros morenistas huían del tema. La exministra y ahora segunda al mando en el gobierno mexicano ha prometido tener lista una iniciativa radical para legalizar el aborto en todo el país, justo cuando Nuevo León sacó su lado más conservador y criminalizó esta actividad en todo su territorio.

Lo cierto es que sí, el tema del aborto en México es bastante polémico, motivo por el que prácticamente ningún candidato presidencial forjó una postura contundente sobre el tema. López Obrador lideraba el partido de izquierda progresista más popular en décadas y durante los tres meses de campañas presidenciales no quiso dar su postura sobre este tema y otros más, como la libertad de género. Ahora como presidente, el tema de la interrupción legal del embarazo no ha sido mencionada por el tabasqueño en cien días de actividades.

Morena es junto con el PRD y Movimiento Ciudadano, la única posibilidad de que una legalización del aborto llegue a un país sumido en un catolicismo histórico. Los mexicanos en redes sociales debaten día a día sobre sus posturas sobre el tema. La gran mayoría, incluso de votantes de Morena, se inclinan por penalizar el aborto en todo el país. En dado caso de que Obrador ponga el tema en consulta pegaría de lleno a la propuesta de su secretaria más poderosa: un claro crujir que sacude al partido más poderoso de México.

El resto de los partidos ya están aliándose para impedir que el aborto se legalice. El PAN y el PRI están uniendo fuerzas para conservar las leyes como están (incluso algunos legisladores pretenden elevar los castigos a mujeres que decidan abortar). Esta tendencia ya la vimos en el pasado con las posturas del panismo más conservador y con la negativa de Peña Nieto a mostrar avances en el tema. Solamente en la Ciudad de México es legal abortar antes de la 12 semanas.

Por lo tanto, dentro del partido más poderoso de la izquierda mexicana están brotando los legisladores más conservadores. Los próximos meses serán decisivos y determinantes, tanto social como legislativamente, para saber si México será uno de los países que más defiende que las mujeres tomen decisiones sobre su cuerpo o se mantenga como Argentina: imponiendo posturas religiosas en la constitución laica.