Migración detiene, tortura y mata a migrantes centroamericanos en Veracruz

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Alrededor de 500 migrantes centroamericanos fueron víctimas de agentes de la Policía Federal, la estatal y agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), quienes los persiguieron, torturaron y acribillaron durante una redada ocurrida en Veracruz

Los hechos ocurrieron el domingo 9 de septiembre, cuando los migrantes viajaban en el lomo del tren “La Bestia” a la altura del municipio de Juan Rodríguez Clara. De acuerdo con los testimonios de los sobrevivientes, el tren se detuvo abruptamente por órdenes de los agentes.

Al ver a la policía, los migrantes saltaron del tren y comenzaron a correr entre los campos de piña que hay en la región. Sin embargo, los agentes comenzaron a disparar y asesinaron a algunos. Otros se electrocutaron con las cercas que protegen los sembradíos y aquellos que quedaron atorados entre los árboles fueron detenidos y torturados por los agentes.

Solo algunos de ellos pudieron escapar y llegar a la cabecera municipal de Juan Rodríguez Clara, donde el ayuntamiento les acondicionó un refugio para que pasaran allí unos días, antes de seguir su camino a Estados Unidos.

“Íbamos en el tren y había muchos tiras. Habíamos 40 personas en una laguna y hoy veo en el periódico que dice que los rescataron supuestamente porque estaban deshidratados y es pura mentira. Realmente los tenían ahí detenidos, los torturaban, murieron dos, les cortaban los dedos con pinzas y pudimos ver otras cosas, nosotros fuimos algunos de los que escapamos de allí. Es lamentable porque venimos sufriendo en el camino, desde Guatemala nos han venido quitando dinero y ahora esto”, narró Julio César Romero, un hondureño de 34 años.

El migrante participó en una reunión con el padre Alejandro Solalinde y autoridades de migración, que acudieron al albergue improvisado para recoger los testimonios de los sobrevivientes, y que contradicen la versión oficial que dieron las autoridades.

El mismo domingo, las policías y el Instituto Nacional de Migración dieron a conocer que brindaron apoyo a 47 migrantes que estaban varados y deshidratados en la zona de ferrocarriles de la comunidad de Los Tigres, en el municipio referido.

Según las autoridades, fueron informados del grupo que estaba en malas condiciones de salud, por lo que acudieron al lugar para trasladarlos a la estación migratoria de Acayucan, donde los revisaron para atender sus problemas de salud y luego repatriarlos a su país de origen.

Incluso, el INM se atrevió a decir que dejaron ir a aquellas personas que manifestaron su deseo de continuar el viaje hasta la frontera norte para intentar pasar a Estados Unidos. Y señaló que no hubo personas detenidas.

El comunicado de las autoridades no coincide con los testimonios de los migrantes, quienes señalan que detuvieron alrededor de 200 personas y había otras tantas que desaparecieron durante la redada, además de los muertos por los disparos de la policía.

Ante las acusaciones directas a las autoridades, el Padre Solalinde impulsó a los migrantes a interponer las denuncias necesarias para que estos hechos no se queden en la impunidad, como ocurre con la mayoría de los abusos a los centroamericanos que ingresan al país.

 “Mientras más rápido desaparezcan las evidencias mucho mejor, pero ahora estamos escuchando testimonios de personas que fueron agredidas y que están desapareciendo. Hay dos personas desaparecidas y los muchachos no mienten, ellos los vieron, ellos fueron testigos del trato brutal que se está dando

“Esto no es la primera vez que sucede, es una violación sistemática a los derechos humanos que ha tenido el gobierno de Enrique Peña Nieto a través del cartel del Instituto Nacional de Migración, que no es más que un cartel, un instrumento violento de Enrique Peña Nieto al servicio de Estados Unidos”, aseguró el activista.

En la conferencia de prensa que dio después de reunirse con los migrantes Solalinde aseguró que México está haciendo el “trabajo sucio” de Estados Unidos para impedir que los centroamericanos lleguen a Estados Unidos.

Finalmente, el activista señaló que llevarán estas quejas con el equipo de transición de Andrés Manuel López Obrador, para que atiendan esta situación, y al mismo tiempo exigirán la renuncia del director del INM, porque no se puede permitir que se sigan cometiendo estos abusos en los tres meses que le falta a esta administración.

Con información de Aristegui Noticias