California tendrá Guardia Nacional en su frontera, pero no para detener inmigrantes

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El gobierno de California aceptó tener a 400 soldados de la Guardia Nacional para realizar acciones de seguridad fronteriza, pero con sus propias condiciones y no participarán en actividades para detener inmigrantes que crucen la frontera.

Después de una semana de negociaciones, el gobernador Jerry Brown, consiguió firmar un acuerdo con la administración de Donald Trump para desplegar las fuerzas federales que prometió el Presidente, pero con sus propios términos.

El 4 de abril pasado, Trump anunció el despliegue militar en la frontera en lo que pueden iniciar la construcción del muro, que no ha avanzado porque en su primer año de gobierno el mandatario no ha podido convencer al Congreso ni a su propio partido de aprobar los fondos que requieren para iniciar la construcción.

Sin embargo, el gobierno de California tardó una semana en aceptar la presencia de la Guardia Nacional en su territorio. Hasta el 11 de abril, Brown envió una carta en la que aceptaba que se sumaran más elementos a los 55 que ya tenía patrullando la frontera.

Pero en la misiva también puso condiciones muy claras la respecto:

“Seamos meridianamente claros sobre el alcance de la misión. Esta no va a ser una misión para construir un muro nuevo. No va a ser una misión para hacer redadas de mujeres y niños o para detener a gente que huye de la violencia y busca una vida mejor. Y la Guardia Nacional de California no va a ejecutar leyes de inmigración federales”.

La carta era clara y eso desató una serie de discusiones con el gobierno federal, que no quería dar los fondos para la misión, en tanto California no cambiara su postura, cosa que nunca pasó.

Fue hasta el lunes pasado, cuando un funcionario de Seguridad Nacional explicó en una conferencia de prensa que California se negaba a desplegar a los militares, tal como el gobierno de Trump lo había solicitado. La administración de Brown negó esta acusación.

Un día después, el presidente Trump atacó a través de su cuenta de Twitter.

No obstante, el gobernador Brown se encontraba en Washington, donde continuaba las negociaciones con la administración federal y aseguró que el diálogo seguía abierto.

Al final, Brown obtuvo un acuerdo bajo sus propios términos y logró que los 400 militares estén en territorio californiano hasta el 30 de septiembre próximo, combatiendo el crimen trasnacional que se extiende por California, así como a las mafias, los traficantes de personas, drogas y armas.

 “La Guardia Nacional de California no se involucrará en ninguna actividad policial ni de ejecución de las leyes de inmigración, ni arrestar personas por violar leyes de inmigración, custodiar personas detenidas por violar supuestamente leyes de inmigración, o apoyar actividades de ejecución de leyes de inmigración”, dice la orden que obtuvo Brown.

El documento también prohíbe a las tropas participar en cualquier acción para la construcción del muro.

A todo esto tuvo que ceder el gobierno de Trump con tal de poder enviar a sus tropas a la costa oeste del país, situación que fue más sencilla en Arizona y Texas, estados gobernados por republicanos.

Allí, ambos gobiernos aceptaron con entusiasmo la propuesta del Presidente: Arizona enviará 225 elementos, Nuevo México 60 soldados y Texas tendrá 650 guardias.

Sumando éstos más los de California, habrá mil 300 soldados patrullando la frontera, cifra que ni siquiera llega a la mitad que prometió Trump a inicios de mes, cuando aseguró que por lo menos había cuatro mil efectivos en la frontera.

A pesar del ruido mediático que provocó esta decisión, Trump no es el único presidente que ha enviado guardias a esta zona. Barack Obama y George W. Bush tuvieron un número similar de soldados en la zona. Y en 2014, el gobernador de Texas, Rick Perry, también envió a la Guardia Nacional ante la crisis que desató la llegada masiva de menores de edad centroamericanos que viajaban solos

Sin embargo, Trump ha aprovechado la capacidad mediática que tiene para hacer de esta decisión todo un show, que inició con una serie de mensajes en Twitter donde arremetió contra la caravana del Viacrucis Migrante que viaja rumbo a la frontera.