Familias esperan un plan de AMLO para ubicar a personas desaparecidas

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Todo inició con un capricho presidencial. Felipe Calderón llegó al poder acusado de un fraude electoral y debía rápidamente legitimar su administración para tapar las críticas constantes. Para dar sentido a su gobierno, el panista decidió emprender una guerra contra el crimen organizado que arrancó en Michoacán, su estado natal, y después de esparció por todo el país. Las cifras fueron letales. Han muerto más de un cuarto de millón de personas y hay al menos 38 mil personas desaparecidas.

Mientras el gobierno de Enrique Peña Nieto continuó con la guerra, la nueva administración de izquierda ha prometido atender el caso sin dar los tradicionales carpetazos en el tema de la desaparición forzada. Pero desde que López Obrador fue anunciado como ganador de las elecciones de julio, no ha habido un plan bien delineado para atender la crisis de personas desaparecidas o la ubicación de familiares entre los miles de cadáveres apilados en las morgues mexicanas.

El gobierno de López Obrador se ha limitado a mencionar públicamente la desaparición de los 43 jóvenes estudiantes de Ayotzinapa. Esto lo hizo en su toma de protesta, mientras los diputados contaban del uno al cuarenta y tres en voz alta. Si bien esta fue una primera declaración pública del tabasqueño para dar con los responsables de la noche de Iguala, no se profundizó en el tema de los desaparecidos en México, un tema que mantiene a miles de familias en completa desolación, desesperación y angustia.

El presidente mexicano no ha introducido el tema del narcotráfico y las desapariciones forzadas dentro de su discursos para recuperar la paz en el país. El tabasqueño ha preferido impulsar públicamente la creación de una guardia nacional, de corte totalmente militar, para lograr una pacificación del país. Las personas que aún buscan a sus familiares desaparecidos están conscientes de que las fuerzas armadas son parte activa para entender la desaparición de personas y los abusos a los derechos humanos.

En México hay al menos 26 mil cuerpos en las morgues esperando a ser identificados. El gobierno de Enrique Peña Nieto ignoró el tema y enfocó sus causas al tema bélico, antes que a destinar recursos a la investigación y tecnología para identificar a los cadáveres para regresarlos a sus familias que llevan años buscando. Los familiares solicitan al gobierno mexicano pedir ayuda internacional para identificar cuerpos encontrados y restos sacados de las cientos de fosas clandestinas.

Los colectivos de búsqueda de personas desaparecidas aún esperan la promesa del presidente de ofrecer un perdón pública a las víctimas de la violencia desatada por Felipe Calderón. Esto se los prometió en campaña, aseguran, por lo que están preocupados por el poco dinero que el gobierno del tabasqueño ha destinado a la búsqueda de desaparecidos en México. Si bien no aseguran que el presidente los ha decepcionados, sí continúan atentos a un plan para ubicar a sus familiares en las próximas semanas.

El gobierno de López Obrador lleva 19 días en activo y en materia de derechos humanos se ha avanzado en el caso de Ayotzinapa, dejando de lado otras desapariciones ligadas con el crimen organizado. En materia de seguridad, se ha impulsado la creación de la guardia nacional antes que en mostrar un plan importante para ubicar a personas secuestradas o desaparecidas. Personas desesperados aseguran que fueron militares los que desaparecieron a su familiar.