Vaticano supo de las agresiones sexuales de Marcial Maciel desde 1943

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Actualmente se están generando grandes movimientos para condenar las redes de pederastia católica en todo el mundo. Desde España, Irlanda, Chile, Estados Unidos y otras naciones se han aliado víctimas y periodistas para contar todas las agresiones sexuales que durante años realizaron los sacerdotes católicos amparados por su casa europea: el Vaticano.

Todo esto ha generado en la captura o expulsión de varios representantes religiosos. Sin embargo, uno de ellos, mexicano, murió sin cumplir condena por sus miles de agresiones sexuales en contra de niños y jóvenes durante décadas. Marcial Maciel creó los Legionarios de Cristo para solidificar una red de pederastia que se acrecentó durante el siglo pasado. El problema es que el Vaticano supo de todo esto desde 1943 y no hizo absolutamente nada para detenerlo.

La declaración clave para entender las protecciones papales al cura michoacano viene del cardenal Joao Braz, uno de los más altos jerarcas de la curia romana. Si bien ya se había señalado que Maciel y su congregación recibieron aprobación y protección desde las más altas esferas del catolicismo italiano, esta declaración es una de las más sólidas para avanzar en la detención de culpables de encubrimiento en el Vaticano.

Por lo tanto, hubo una protección especial para el sacerdote mexicano durante casi 70 años. Recordemos que Marcial Maciel dejó de participar en agresiones sexuales a menores de edad debido a su avanzada edad y murió sin pagar por sus crímenes en contra de miles de personas. Actualmente aún existe su grupo Legionarios de Cristo, quienes buscan desesperadamente desprenderse de esa imagen de pederastia.

Joao Braz asegura que a finales de los años cincuenta se levantó una investigación fuerte desde el Vaticano en contra de Maciel y su grupo de reclutamiento de jóvenes. Pero a pesar de las acusaciones se decidió dejar en completa libertad de acción al cura mexicano instalado en Guanajuato, México. Su protección especial después de esta investigación fue el papa Juan Pablo II.

El líder de la iglesia católica, nacido en Polonia, incluso llegó a llamar a Maciel “un guía eficaz de la juventud”, comenta Joao. Por lo que Juan Pablo II le dio total libertad y protección para que continuara con su grupo en México y otras naciones latinoamericanas, todo bajo severas acusaciones de agresiones sexuales.

La condena en contra de Maciel llegó hasta 2006, cuando el papa alemán Benedicto 16 lo condenó al ostracismo. Pero no hubo oportunidad de que fuera condenado por tribunales vaticanos, los encargados de revisar y condenar casos similares. Recordemos que el papa argentino ha prometido acudir a las autoridades en los nuevos casos de abusos sexuales por parte de sacerdotes católicos en el mundo. Ya no solamente su expulsión de la iglesia.

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