El primer fiscal mexicano se elige gracias a una alianza del PRI y Morena

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Raramente se han unido dos fuerzas políticas sumamente contrarias para la elección de Gertz Manero como fiscal mexicano. No es la primera vez que el PRI y Morena se alían para impulsar una agenda que beneficie al presidente mexicano. Con el paso de la guardia nacional por San Lázaro se vio una mancuerna entre dos partidos que se dijeron de todo en varias elecciones.

Ahora, un nuevo empuje del PRI le permitió al partido en el poder elegir a Gertz Manero como el nuevo gran fiscal nacional. Con esto, la oposición ya se está dando cuenta de qué lado habrá de mascar el priismo durante los próximos seis años. Después de perder la presidencial, las mayorías legislativas y todas las gubernaturas vacantes, parece ser que el PRI ha apostado todo por su papel como tercera fuerza política en el congreso mexicano.

Gertz, un gran aliado de López Obrador, ha sido elegido de forma contundente con más de noventa votos a favor. Para los inconformes con la designación, la dupla entre el último partido en el poder y el actual dejan ver un claro favoritismo dentro de la cámara alta, en donde René Juárez y Ricardo Monreal mantienen buenos diálogos. Ahora, México puede presumir a su primer fiscal pero dudar un poco de su imparcialidad, ya que fue un miembro destacado del gabinete obradorista en las últimas semanas.

Sin embargo, la elección de Gertz Manero no era lo que buscaba en un inicio López Obrador. El presidente tenía en mente a otro cercano, el antaño Bernardo Bátiz. El hombre que trabajara para el tabasqueño cuando fue jefe de gobierno apenas reunió nueve votos, algo que enfureció a quienes acusaron de un “fiscal carnal en la figura de Gertz, quien ya se mostraba confiado de ser el nuevo fiscal desde hace días. La tercera opción y la única mujer en la competencia, Gyves Zárate, no tuvo ni un solo voto a favor.

Los senadores de la 64 legislatura no tardaron demasiado en lograr la votación tan sólida a favor de Gertz, un hombre bastante polémico que formó parte del gabinete del panista Vicente Fox. Con altos cargos en materia de seguridad pública y procuración de justicia, Manero es un doctor en derecho que embona bien en los requerimientos del cargo. “Tengo una preocupación muy seria porque no se le ha dado ni a las víctimas ni a los ofendidos la participación ni la coadyuvancia que merecen en la defensa de sus derechos”, dijo.

En comparecencia ante los diputados federales, las tres opciones para ser fiscal del país dejaron en claro que el gran problema en México es la independencia de las instituciones de justicia. Recordemos que antes de terminar su mandato, Enrique Peña Nieto buscó empujar a un cercano suyo para que fuera el fiscal y no abordara al presidente en casos polémicos como Ayotzinapa o el polémico caso Chihuahua. En este caso, Gertz Manero prometió distancia de los intereses de López Obrador.

La polémica llegó después de que Morena tuvo que negociar su intención de voto masivo por Gertz. La mayoría que el partido guinda mantiene en la cámara alta no era suficiente para colocar a un fiscal cómodo con la política obradorista, por lo que fue el PRI el partido que terminó sumando los votos necesarios para esta elección. Desde hace días se notaba que esto pasaría, después de que la guardia nacional fue aprobada en la cámara baja gracias también al impulso de los diputados priistas.

En el caso del fiscal nacional, el gran opositor continúa siendo el PAN. Los conservadores aseguran que Morena acaba de aliarse con el PRI de forma clara para impulsar agendas que convengan al gobierno de López Obrador y que de alguna manera le permitan al partido tricolor levantar sus intereses y aspiraciones de cara a dos elecciones estatales en este año y varias más en 2021. El PRI necesita seducir de nuevo a sus votantes, y parece ser que levantando la mano a favor de Morena planean lograrlo.

La gran distancia que tomó Gertz Manero con el presidente tabasqueño llegó cuando le preguntaron si habrá de actuar en contra de políticos famosos. El nuevo fiscal nacional prometió que se atenderán todos los casos, sin dar posibilidad a carpetazos. Esta es la gran iniciativa que aún defiende López Obrador, un hombre que no está muy convencido de ir detrás de sus antecesores en la silla presidencial. Con nuevo fiscal, el país puede que resuelva casos como el de Chihuahua, Odebrecht, la Estafa Maestra, entre muchos otros.