AMLO no está feliz con la Guardia Nacional que le aprobaron

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Para el presidente mexicano no es suficiente lo que más de 360 diputados aprobaron respecto a la guardia nacional. El tabasqueño busca que las fuerzas armadas tengan muchas más atribuciones y capacidades para un combate en contra de grupo criminales que se antoja igual o más violento que el encabezado por Felipe Calderón o Enrique Peña Nieto.

El día de ayer, la cámara de diputados fue un hervidero de opiniones. Para los partidos opositores, no es posible que se suelten tantos permisos a unas fuerzas armadas plagadas de escándalos de ataque a los derechos humanos. Con el PAN y Movimiento Ciudadano a la cabeza, los diputados en contra de esta guardia portaron playeras en donde prometen que se acababa de permitir la militarización general de México.

Con ciertos cambios y algunas reservas, el primer dictamen de la guardia nacional no contentó al interés de López Obrador. El presidente ahora clama a los senadores mexicanos, que están próximos a tocar el tema, para que aprueben el proyecto de este nuevo grupo armado tal cual cómo él lo presentó ante los diputados nacionales. Obrador confía en que se le deben dar más posibilidades en materia de seguridad pública a las fuerzas armadas: desde procuración de justicia hasta cateos.

Para el gobierno federal no es muy importante la constante réplica de organizaciones civiles sobre los peligros de militarizar al país de esta manera. Después de mesas de diálogo, entrevistas y debates, parece ser que el gobierno de Morena quieren incluso echar atrás las modificaciones que presentaron los diputados. Para Tatiana Clouthier y otros diputados en contra del proyecto, se debe generar un mando civil (algo que actualmente se contempla sólo como administrativo).

En conferencia matutina, el presidente expresó públicamente su inconformidad con el dictamen actual que votó en masa su partido. Para el presidente, no es posible avanzar en el combate a la inseguridad con un modelo que detiene la libertad de tareas de las fuerzas armadas. “Así casi queda igual y es una reedición de la policía federal que ya sabemos que no funcionó”, dijo.

El dictamen en específico que refiere López Obrador tiene que ver con la capacidad de los militares y marinos mexicanos para fungir como policías comunes en México. En este apartado que fue desechado por los diputados, se establece que mientras se alista la organización y estrategia de la guardia nacional, serán las fuerzas armadas las que resguarden zonas rojas del país con bastante libertad de acción.

El tabasqueño no quiere repetir la estrategia que dotó de libertad de acción e impunidad a la policía federal. Durante los sexenios de Calderón y Peña, esta organización policiaca se llenó de corrupción, algo que se busca evitar de inmediato en la cámara alta, con la súplica federal. Pero se han menospreciado los graves ataques a los derechos humanos por parte de las fuerzas armadas y las evidencias que ligan a estos uniformados con la corrupción.