México empieza la búsqueda de 40,000 desaparecidos

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Las presidencias panistas y priistas fueron acumulando cifras de mexicanos desaparecidos. Las consecuencias de una guerra mal trazada por Felipe Calderón hace más de doce años han dejado un saldo de más de 40,000 personas desaparecidos y más de 26,000 cuerpos que están en morgues mexicanas sin ser identificados. Las marchas de familiares para exigir justicia y avances en las investigaciones no han parado.

El gobierno de López Obrador ha prometido arrancar un gran plan para que se encuentren, localicen e identifiquen a miles de mexicanos que nunca regresaron a sus hogares. La primer tirada es crear un instituto nacional de investigación forense, en donde se habrán de reunir todos los esfuerzos para avanzar en uno de los temas más lamentables del país. Ante la crisis de desaparecidos, el gobierno mexicano ha solicitado ayuda a expertos y organizaciones internacionales.

Este es el primer esfuerzo en concreto para arrancar con la identificación de al menos 26,000 cuerpos que se encuentran en las morgues del país. Además, la estrategia admite que existe una crisis en el país, algo que se intentó menospreciar o evadir en pasadas administraciones. La ayuda se ha solicitado a la ONU, la comisión internacional de los Derechos Humanos y la Cruz Roja internacional, después de que el gobierno catalogara a México como “una enorme fosa clandestina”.

Precisamente ese fue el tema más fuerte en los últimos años en México. Se han encontrado fosas con cadáveres en prácticamente cada estado del país. Todo esto deriva de una acción bélica contra el narcotráfico que se generó en diciembre del 2012, en pueblos de Michoacán, un estado del bajío sumido en la pobreza y la producción de marihuana. La idea es crear rápidamente una base de datos para saber a quién buscar y cómo hacerlo en más de 1,100 fosas clandestinas encontradas en el mapa mexicano.

El gobierno actual recrimina a los expresidentes de México por las graves faltas a los derechos humanos cometidas en el pasado. Se habla de una “crisis humanitaria”, señala Alejandro Encinas, el hombre encargado de la protección a los derechos humanos en México desde el gobierno. Para lograr identificar a los desaparecidos y los cuerpos será necesario trabajar junto con las familias de las víctimas, las voces más ignoradas ante esta crisis.

Los apuntes del gobierno obradorista ya prevén buscar en dos sectores delictivos: los cárteles del narcotráfico y las redes de trata de personas. Los datos arrojan información preocupante: la mayoría de los desaparecidos en México son hombres que viven en la pobreza, de entre 17 y 29 años. “El estado asumirá su responsabilidad”, dijo Encinas, asegurando que ya hay diálogo constante con las familias.

Otra de las grandes críticas que lanzó Encinas a la administración de Enrique Peña Nieto es que no se usaron adecuadamente los recursos para identificar a personas desaparecidas. El organismo encargado era la comisión nacional de búsqueda (CNB), que tenía disponible más de 460 millones de pesos, pero que realmente solamente utilizó menos de 7 millones. Esto generó una incapacidad total para ayudar a las familias, señala Encinas.