Mañana se va Miguel Yunes y tampoco le pagó a sus proveedores

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Es una constante en distintos gobierno estatales el ir heredando adeudos con proveedores y empresas al siguiente gobernador. La tendencia ocurra lo mismo en Yucatán que en Baja California, por lo que resulta bastante común cerrar administraciones con la alerta de que no se pagaron deudas enormes y sin embargo se incrementó el total a deber. Esto sucede con demasiada preocupación en Veracruz.

Desde que estaba al mando el priista Javier Duarte, se pretendía liquidar un adeudo con ciertas empresas que proveen servicios al gobierno jarocho a través de una megaestafa. El panista Miguel Yunes asegura que Duarte, ahora recluido en prisión, buscaba mezclar estas deudas de gobierno con otras falsas para soltar un gran pago en donde habría de desviar nuevamente recursos a su favor. Para lograrlo, el miembro selecto del PRI pensaba pagar todo con los impuestos de la ciudadanía.

Yunes aseguró que su gobierno iba a terminar con estas prácticas y que pondría orden a un estado sumido en la violencia, la corrupción y la falta de transparencia. Lo cierto es que el panista tampoco ha cubierto estos pagos y, por el contrario, ha aumentado la deuda a niveles colosales. A punto de terminar su mandato, Yunes Linares asegura que se deben 426 millones de pesos a diversos proveedores heredados de la era Duarte, pero no menciona que ignoró por completo estas deudas y deja de nuevo en espera a más de 407 empresas que están esperando sus pagos.

Lo cierto es que en Veracruz no ha servido demasiado la salida del PRI. El poder veracruzano siempre estuvo al servicio de los priistas y cuando se anunció el triunfo del PAN, las cosas no mejoraron en absoluto. Son decenas de empresarios los que siguen exigiendo que el gobierno de Veracruz les pague deudas que ya rebasan los tres años. Mientras tanto, Yunes continúa en su postura de silencio y completamente seguro de que no habrá de pagarles.

Morena llegará con el primer gobierno de izquierda en Veracruz gracias a la victoria de Cuitláhuac García. Para el morenista las cosas son mucho peores. Las administraciones de Javier Duarte y Miguel Yunes no solamente deben esos montos a proveedores y empresas de servicios, según los cálculos del gobierno guinda que está por entrar a Veracruz, los adeudos rebasan sin problemas los mil millones de pesos. “El hecho es que no pagó ninguno de los dos. No se quiere dar a conocer (las cifras reales del adeudo)”, dijo.

Pero detrás de estas deudas puede haber una trampa por parte de los miembros del PRI y el PAN. Se está investigando si Yunes no busca operar de la misma forma que Duarte: simulando adeudos millonarios con empresas que no pueden acreditar los cobros, todo con la intención de desviar dinero público de un estado sumido en la pobreza y una crisis económica histórica. La opacidad en las facturas de las empresas que solicitan su dinero al gobierno veracruzano se repite en las eras duartistas y de Yunes, por lo que el panista podría también estar operando para saquear las arcas del estado antes de irse.

Y es que mucha de la deuda solamente existe en declaraciones de Javier Duarte. No hay registros, no hay facturas, no hay adeudos, incluso no existen realmente muchas de las empresas a las que se debe. Con este esquema, Yunes no quiso pagarles y replicó que muchas de estas empresas no existen, por lo tanto no tendría porque liquidar adeudos ficticios. Detrás de estas prácticas están cientos de empresas que exigen sus pagos desde 2012. Mañana es el último día de Yunes en el poder y la deuda se traslada, una vez más, al nuevo gobierno.

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