Supuesta cancelación de trasplantes desata furia en redes; Seguro Popular lo desmiente

- Por

Un mensaje difundido en redes sociales sobre la cancelación de los trasplantes de riñón para niños afiliados al Seguro Popular desató una serie de críticas al servicio de salud. Sin embargo, la dependencia ya informó que la atención médica está garantizada para los menores de 18 años.

Este martes en Twitter se difundió el mensaje que señala en una reunión celebrada el 5 de octubre de 2012 firmó el acuerdo E.IV.29/2012, en el que se estableció que el servicio contaba con 41.2 millones de pesos para realizar 100 trasplantes renales a niños y adolescentes.

“Derivado de esto, a partir del 1º de enero de 2018 no será posible ingresar casos nuevos para su financiamiento, únicamente se podrá registrar la fase de atención subsecuente de los casos ya registrados”, finaliza el texto.

El documento está impreso en una hoja membretada de la Comisión Nacional de Protección Social en Salud, aunque no tiene fecha ni está firmado por funcionario alguno.

La fotografía comenzó a circular en distintas cuentas de Twitter, entre ellas la de médicos e investigadores de salud en el país, quienes criticaron la medida que había tomado el gobierno federal respecto a este tratamiento.

Estos mensajes desataron más comentarios sobre el despilfarro del gobierno federal en otros temas, como Pemex, los sueldos de los funcionarios públicos, los actos de corrupción y los desfalcos en el mismo sector salud.

https://twitter.com/CarvalloCarlos/status/950954120990593024

No obstante, el Seguro Popular emitió un comunicado este miércoles en el que desmintió la información.

Antonio Chemor Ruiz, director del Seguro Popular aseguró que está garantizada la cobertura de trasplante de riñón para los niños y jóvenes afiliados al programa, todo esto a través del Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos.

En el documento señalan que existe la viabilidad financiera de la dependencia para atender a los pacientes que ya fueron trasplantados, pero además en los gastos se contempla el protocolo para obtener el órgano de un donador vivo o que ya falleció, así como la operación, los medicamentos de inmunosupresión, la atención médica si existe un rechazo y los tratamientos médicos de seguimiento.