Madres centroamericanas buscan a sus hijos desaparecidos en México

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Que más de cincuenta mujeres de centroamérica marchen con esta premisa es una alerta a cómo se están tratando a los extranjeros en México. Se trata de hombres de Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala que llegaron a territorio mexicano en busca de una mejor vida en Estados Unidos y desaparecieron completamente.

Serán 4 mil kilómetros los que recorrerán estas madres como protesta para aclarar la gran pregunta que las mantiene unidas, ¿en dónde están sus hijos? La ruta “Caravana de madres de migrantes desaparecidos 2017” busca alertar a la ciudadanía y sobre todo al gobierno mexicano sobre las condiciones que viven los centroamericanos en su paso por México.

Del 1 al 18 de diciembre, las madres recorrerán la frontera sur de México para exigir justicia para encontrar a sus familiares, algunos de ellos desaparecidos desde hace décadas. La misión está encabezada por el Movimiento Migrante Mesoamericano, apoyado también por diversas organizaciones civiles mexicanas.

La ruta hará que se atraviese por estados clave para el tránsito de centroamericanos en su camino hacia Estados Unidos, puntos clave en donde pudieron haber desaparecido sus hijos y familiares. Empezando por Chiapas, pasando por Tabasco y Veracruz, la marcha de madres llegará en su etapa final hasta la Ciudad de México para exigir justicia a las autoridades.

Se encontrarán también con colectivos mexicanos de madres que también buscan a sus hijos desaparecidos en este país. Una realidad que ha destruído a miles de familias, derivado de la violencia que se vive en México desde hace décadas y que ha tocado no solamente a los mexicanos, también a familias extranjeras.

El periodista Israel Hernández ha estado siguiendo a la marcha y acompañado a estas madres en su camino al centro del país. La misión principal es lograr visibilizar la ruta que pudieron haber tomado sus hijos en su paso por el sur de México, principalmente en albergues para migrantes centroamericanos.

Las búsquedas también han llegado a los centros penitenciarios en diversos estados mexicanos, en donde se encuentran cientos de migrantes del centro del continente. Muchos de ellos incapaces de comunicarse con sus familias en el extranjero. Ahí se espera algunas madres puedan localizar a sus hijos.

Muchas de las personas desaparecidas son mujeres e hijas que abandonaron su país debido a condiciones de violencia y que al llegar a México se perdió su rastro. Las madres han estado revisando, local por local, las zonas de tolerancia, es decir, de bares y centros nocturnos, para buscar si sus hijas fueron víctimas de trata de personas. Este último es un delito bastante común en la zona.

La caravana está siendo vigilada y custodiada por el Instituto Nacional de Migración mexicano para garantizar la seguridad del medio centenar de madres que portan una playera café y una enorme foto de sus hijos colgando de su cuello, a manera de gafete. Algunos de los desaparecidos, comentan, tienen más de 30 años sin comunicarse con ellas.

Sin embargo, hay historias de optimismo. Se habla de al menos dos casos de madres que parece han encontrado el rastro de sus hijos y se espera que pueda generarse un reencuentro con ellos después de años de silencio y ausencia. La ruta empezará a marchar hacia San Cristobal de las Casas, en Chiapas, y próximamente a Veracruz, comenta el periodista.