El nombre de Salinas de Gortari resalta en 5 escándalos nacionales

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Se podría decir que el expresidente Carlos Salinas de Gortari y su familia están teniendo un “verano peligroso”: hay al menos cinco escándalos a nivel nacional que inmiscuyen directamente al “padre de la desigualdad”, como le llama el actual presidente López Obrador.

El más comentado de estos escándalos conduce directamente a Emilio Lozoya y la compra de empresas inservibles a sobreprecio por parte de Pemex. Le siguen los escándalos de corrupción de Enrique Peña Nieto, pasando por las privatizaciones ejecutadas en su gobierno y la red de complicidades construida a base de favores políticos y económicos, como en el caso de las minas de cobre.

Sin embargo, el golpe mediático que más ha afectado a su familia y al propio expresidente son las acusaciones en contra de sus hijos Emiliano Salinas Occelli y Cecilia Salinas Occelli, a quienes se vincula con la secta sexual NXIVM, del empresario Keith Raniere, declarado culpable por tráfico sexual, trabajo forzoso, extorsión, robo de identidad, lavado de dinero y crimen organizado.

Un escudo de influencias

A principios de abril, el priista celebró su cumpleaños 70 en su residencia en Bosques de Tlalpan, entre un gran banquete y la compañía del expresidente Enrique Peña Nieto, el líder petrolero Carlos Romero Deschamps, el ministro Eduardo Medina Mora, varios exsecretarios de Estado y otros miembros de la élite.

La reunión fue una demostración de influencias en plena Cuarta Transformación y la clave para entender porqué a pesar de que todos los caminos lleven a Salinas, nunca se le ha podido tocar ni con el pétalo de una rosa.

Enrique Toussaint Orendain, analista político de la Universidad de Guadalajara, comenta que el proceso de privatización realizado por Salinas en su sexenio del sistema bancario, la industria siderúrgica y Teléfonos de México “le sirvió para construir una élite económica que sigue mandando en el país y que apoyó a los mismos proyectos políticos que les aseguraban sus ganancias y el control de la riqueza”.

“Carlos Salinas ha tenido un escudo protector muy importante durante los últimos años. Vicente Fox Quesada (2000-2006) no lo tocó ni con el pétalo de una rosa, Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012) tampoco, y es porque aunque eran de partidos distintos, los intereses económicos y empresariales eran los mismos. Después llegó Enrique Peña Nieto (2012-2018) que es del centro político de Salinas”, expuso Toussaint.

Con información de Sinembargo.