Una nueva familia se asoma en varios escándalos de corrupción, los Gil Díaz

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En las últimas semanas el gobierno de la Cuarta Transformación ha comenzado un plan que podríamos llamar como “los ricos también lloran”, ya que ha abierto sendas investigaciones a exfuncionarios que antes tenían gran peso en la administración pública.

Nos referimos a Francisco Gil Díaz, a su sobrino Martín Díaz Álvarez y a su hijo Gonzalo Gil White, ambos implicados en casos de desvío y lavado de dinero en empresas como Oro Negro, Caja Libertad y Oceanografía.

Gonzalo Gil White, hijo de quien fuera secretario de hacienda en el gobierno de Vicente Fox, fue acusado por el presunto desvío de más de 150 millones de pesos en la empresa Oro Negro.

Por otro lado, Martín Díaz Gil fue implicado por el empresario Hugo Bustamante de participar en los negocios de Libertad Servicios Financieros, donde presuntamente habría lavado dinero.

Una historial negro

La historia de los Díaz está fuertemente vinculada al panismo y al priismo. Francisco Gil Díaz tuvo grandes responsabilidades al frente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público en gobierno de Fox, pero antes había sido subsecretario de ingresos de hacienda en el gobierno de Salinas de Gortari.

También se desempeñó como consejero independiente de Bancomer, de la Bolsa Mexicana de Valores, entre otros importantes grupos cómo Telefónica en México y el Grupo Avanza.

Las conexiones del padre sirvieron al hijo y al sobrino, quienes incursionaron en diversos negocios, como Integradora de Servicios Petroleros Oro Negro, S.A.P.I. de C.V., que se fundó en julio de 2012 por Gonzalo Gil White y José Antonio Cañedo White, hijo y sobrino de Gil Díaz.

La Reforma Energética de Enrique Peña Nieto significó la obtención de contratos cuantiosos. Por ejemplo, a través de una de sus filiales, obtuvo dos contratos por 4 mil 657 millones 568 mil pesos en un solo día. Y vinieron más contratos: uno de tres mil 201 millones 295 mil pesos y dos semanas después, otro de 3 mil 42 millones 840 mil pesos.

Esta semana, un juez penal adscrito a la Unidad de Gestión Judicial número 12, pidió la aprehensión de José Antonio Cañedo White, Carlos Enrique Williamson Nasi, Alonso del Val Echeverría y Miguel Ángel Villegas Vargas, directivos de la compañía, por abuso de confianza y administración fraudulenta en agravio de sus inversionistas por medio de manejos indebidos de recursos en la administración de Oro Negro.

Díaz Álvarez fue presidente del Consejo de Administración de Caja Libertad cuando ésta enfrentó acusaciones de lavado de dinero, sin embargo, la Comisión Nacional bancaria y de Valores (CNBV), con Jaime González Aguadé como titular, la exculpó de los señalamientos:

“Libertad Servicios Financieros no está contaminada por presuntos vínculos con prácticas de lavado de dinero, como se mencionó en algunos medios de comunicación”, dijo en ese momento.