Abren la frontera y dan paso libre a caravana migrante

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En un hecho que muchos clasifican como histórico, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador decidió abrir su frontera con Centroamérica y dar paso libre a casi un millar de migrantes que buscan llegar a los Estados Unidos. Los migrantes fueron dotados de papeles y el gobierno aperturó sus fronteras. En jubilo los centroamericanos coreaban «¡Viva México!» y cantaban al unísono algo que sonaba más a una versión improvisada del himno nacional mexicano.

México recibe de brazos abiertos a migrantes centroamericanos.

Los migrantes se mostraban sorprendidos, no podían creer lo que estaba pasando. Meses atrás, las autoridades mexicanas los habían recibido con cientos de elementos antimotines, gases lacrimógenos y posiblemente la deportación. Los funcionarios de migración los recibieron amablemente y les entregaron un folleto que les recordaba «que estaban en casa» y que a partir de ese momento podrían «comenzar una nueva vida en México». Decenas de jóvenes voluntarios los apoyaban y asesoraban, dándoles la bienvenida a México.

Los grilletes, los centros de detención y la violencia policiaca fueron cambiados por un brazalete de la Secretaría de Gobernación, facilidades para la obtención de papeles, ayuda humanitaria y una credencial que les permitirá estar en el país por un año. La credencial les dará acceso a los servicios de salud y educativos del país.

Samuel Alemndárez, electricista de 50 años, no podía creer lo que estaba sucediendo. Con los pies destrozados, llegó a la garita y con desconfianza preguntaba a las autoridades «¿Pero paso por aquí y ya? ¿Y sí me van a dejar pasar? Tras dos días de camino desde Honduras, por primera vez alguien le abre la puerta y le da la bienvenida a su país.

Estoy feliz. Es una gran ilusión.

Bayron Cruz de 23 años mira con ilusión el paso fronterizo, está sorprendido y aliviado de que las cosas hayan cambiado. Entrevistado por El País, apenas y podía contener su alegría, una enorme sonrisa le impedía continuar hablando, no tenía palabras para describir lo que pasaba.

Veníamos preparados para atravesar vallas, cruzar el río, que nos detuviera la migra… Y nos acaban de dar una botella de agua.

Bayron y su amigo Josué Girón fueron los más rápidos de la caravana pues llegaron la madrugada del miércoles, mucho antes que el resto. A pesar de que su objetivo principal sigue siendo llegar a los Estados Unidos, ahora están reconsiderando y posiblemente se queden en México.

Ya hemos avisado a nuestras familias allá, a nuestros vecinos. Si esto sale bien, todos se querrán venir para acá.

Una nueva estrategia migratoria.

El operativo es una bocanada de aire fresco ante las tensiones migratorias que han venido creciendo en la frontera norte. Sin embargo, se espera que la estrategia sólo dure unos cuantos días pues fue implementada para atender a esta caravana en específico, aunque en definitiva significa un cambio histórico en la relación de México con la migración. Como punto de comparación, hace unos meses una caravana casi diez veces mayor fue recibida por el entonces gobierno de Peña Nieto con gases lacrimógenos y policías federales. La política de puertas abiertas es totalmente opuesta a lo vivido años atrás.

El Instituto Nacional de Migración asegura haber entregado casi 1000 oficios de entrada a los migrantes. Las autoridades aseguran que el flujo continuo por la noche por lo que el número seguramente es mayor. Migración habilitó un albergue para 3000 personas dónde están siendo dotados de alimentos y asistencia médica. Se prevé que a finales de enero el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon se reúna con el Secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo para iniciar el desarrollo del plan de financiación para el sur de México y Centroamérica.