¿Qué será de los sindicatos leales al PRI durante la era AMLO?

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Gran parte de la estrategia que llevó al PRI a mantenerse en el poder durante décadas era mantener a su favor el voto masivo de varios sindicatos y organizaciones en México. La tradición se extendió a otras fuerzas políticas, lo que generó alianzas entre líderes sindicales y candidatos políticos. Al punto de que muchos sindicalistas se metieron a las cámaras legislativas, gracias a su poder de convocatoria.

Esta práctica pareció debilitarse por completo en las pasadas elecciones de julio. Después de un tremendo descalabro para fuerzas tradicionales como el PRI, el PRD y Acción Nacional, parece ser que muchos de los intereses y abusos sindicales podrían detenerse por completo o al menos debilitarse. Hablamos de las confederaciones CNOP: Confederación Nacional de Organizaciones Populares, la CTM: Confederación de Trabajadores de México y la CNC: Confederación Nacional Campesina. Todas ellas leales carteras de votos para el priísmo.

Con la llegada de López Obrador al poder y la enorme mayoría de su partido en las cámaras legislativas, parece ser que se acabaron los favores, agradecimientos y regalos a los principales líderes de estas confederaciones. No solamente sus sindicalizados se rehusaron a mantener al priísmo en el poder, ahora parece ser que que sus líderes no tendrán grandes palancas en el gobierno para satisfacer sus derroches. Esto se extiende a sindicatos como el de Pemex, el SNTE y el sindicato de Trabajadores Ferrocarrileros (STFRM).

Y es que muchos de los que fueron sus dirigentes se encuentran ahora en posiciones privilegiadas del poder político o han amasado fortunas llenas de opacidad. Por lo que muchos de los líderes sindicales tuercen la mueca al enterarse de que el gobierno de Obrador quiere aplicar su plan de austeridad a los presupuestos sindicales y hacer una especie de limpia contra los caciques eternos a la cabeza de confederaciones. Parece ser que el PRI no podrá defenderlos con su escasa participación en las cámaras legislativas.

Con el matrimonio gobierno-sindicatos en una ruptura clara, los sindicatos viven también un periodo de cambios. Según algunos académicos y analistas, las estructuras sindicales tendrán que adaptarse a las formas del nuevo gobierno de izquierda, pero lograrían conservar sus estructuras y liderazgos casi intactos. Y es que desmantelar un sindicato mexicano es una de las tareas más complejas en el país, por lo que el gobierno de Obrador también tendrá que ceder algunos puntos ante la presión.

La CTM, por ejemplo, cuenta con más de cuatro millones de agremiados. Con números tan grandes, los sindicatos podrán debilitarse pero difícilmente desaparecer. El gobierno de Obrador ya aseguró que pretende quitar de su puesto al corrupto Romero Deschamps, líder sindical petrolero. La intención será la de generar un cambio al interior del sindicato de Pemex, sin sacudirlo desde adentro. Esto mismo podría suceder con el sindicato ferrocarrilero, liderado por el priísta Víctor Flores Morales.

Si bien no se podría tocar a los sindicatos hasta las entrañas, los expertos consultados por SinEmbargo aseguran que con modificar los liderazgos puede funcionar. Lo cierto es que los sindicatos y confederaciones mexicanos tienen la increíble habilidad de adaptarse a los cambios de gobierno. Esto se deja ver en su permanencia durante los gobierno priístas, panistas y ahora, pareces ser, durante el gobierno morenista.

Mira toda la información en esta investigación de SinEmbargo.