Un cártel mexicano creció tanto que creó su propia universidad

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Para entender el ascenso de la violencia en la Ciudad de México es necesario tener a la cabeza a una organización: el cártel del Tepito. Las constantes amenazas al sector empresarial y en específico al restaurantero durante los últimos años tienen que ver con las cuotas tradicionales del crimen organizado que ya han apuntado hasta los corredores más turísticos de la capital más poblada del mundo. La fuerza que ha cobrado el cártel de Tepito ya se extiende hasta diez estados del país.

La nueva gobernadora de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, tendrá que lidiar con el avance colosal de un grupo delictivo que tuvo en el gobierno del PRD sus mejores años. Con un poder que solamente ha crecido, el cártel de Tepito ha encontrado fuerza suficiente para abrir sus propias fundaciones sociales, empresas, despachos de abogados, consultorios médicos e incluso una universidad en San Luis Potosí. Además, tienen firme presencia en estados como Michoacán, Puebla, Veracruz, el Estado de México, Querétaro, Zacatecas, Guanajuato y Jalisco (la casa de uno de los cárteles más poderosos del país).

También se puede entender la velocidad con la que ha crecido el cártel del Tepito si revisamos la negativa e inoperancia del gobierno de Miguel Ángel Mancera a aceptar que esta agrupación se estaba apoderando poco a poco de la capital mexicana. Un informe detallado y grueso del departamento de inteligencia financiera en la Ciudad de México y la PGR deja ver la capacidad de esta organización para lavar dinero que recaudan gracias a extorsiones, el narcomenudeo, entre otras actividades.

La universidad que se encontró ligada a este cártel en San Luis Potosí habría de funcionar como un gran centro de lavado de dinero, en donde el grupo tendría bien aplicado un esquema de triangulación de recursos que se obtienen por las actividades ilícitas en la capital y los siete estados del país en donde tienen presencia. El informe de inteligencia financiera capitalina también deja claro que buena parte del dinero lavado va a las cuentas personales de los líderes del cártel, principalmente su perfil más reconocido, Roberto Mollado.

Además, de las empresas que se han creado para lavar dinero y los despachos de abogados que tienen bajo su control, el cártel ha generado depósitos mensuales a familiares de sus líderes. Se habla, según datos de la PGR, de montos de entre 300 mil y 500 mil pesos mensuales a Mollado y sus cercanos, además de pagos a otros familiares e incluso depósitos fijos a hermanos, primos y demás parientes que no tienen relación directa con las actividades del cártel.

Contrario a la opaca estructura financiera de otros cárteles del narcotráfico en México, los análisis a los números del cártel del Tepito dejan ver muchos depósitos, transferencias, pagos a colegiaturas, pago a tarjetas de crédito, compra de bienes, compra de vehículos, incluso compra de motocicletas y un peculiar grupo de expertos médicos cirujanos al servicio de este cártel capitalino. La promesa de la nueva líder política de la Ciudad de México es ir detrás de este grupo que ha exhibido la falta de seguridad en la capital. 

Mira toda la información en esta nota de El Universal.