Capturan a alcaldesa del PRI, la acusan de asesinar a un mando policiaco

Apenas era marzo y el pueblito de Puruarán despertó con la noticia de que una persona había matado violentamente a un director de policía. Entre el escándalo y el miedo a saber qué pasó realmente en ese homicidio, surgió un nombre, según testigos. Se trataba de María Gisela Vázquez Alanís, alcaldesa del PRI.

Gisela Vázquez tenía ya tiempo gobernando en Turicato, un pequeño pueblo en el corazón de Michoacán que resalta por su violencia y por el curioso dato de que su alcaldesa no gobernaba ahí. Lo hacía a distancia, desde la capital michoacana. Los adversarios políticos recriminaban justo eso, ¿cómo es posible que gobierne a kilómetros de distancia del pueblo que la eligió?

Por supuestas amenazas, Gisela Vázquez se había mudado. Ahora se encuentra detenida por la supuesta responsabilidad en el asesinato de Humberto Dávila Echeverría. Fue detenida mientras conducía por la carretera que une al municipio de Tacámbaro con Turicato. Su foto de captura la muestra sonriente.

La historia de Gisela relacionada con asesinatos tuvo un capítulo importante hace unas semanas, cuando su esposo asesinó frente a ella a un joven de 28 años. Según la alcaldesa, su esposo lo único que hizo fue defenderla, ya que el joven planeaba matarla.

Cerca del cadáver no se encontraron ni armas ni elementos que mostraran señales de un intento de homicidio. Su esposo se encuentra prófugo y la priísta lo defiende señalando que es “policía honorífico” y que su arma tenía permiso. La procuraduría del estado ya declaró que ni es policía ni tiene ninguna arma registrada.

El PRI ya ha comentado algo sobre el caso. Aseguran que su alcaldesa debe tener una investigación imparcial como cualquier ciudadano. Solicitaron que se revise el expediente con apego al derecho y que no se anteponga ningún interés político o partidista. Si llegara a encontrarse culpable, también solicitaron se le castigue según la ley.

La investigación señala que hay evidencia suficiente para justificar la captura de Gisela. La candidata gozaba de un estilo de vida poco acorde a su puesto. Vivía en una zona residencial de lujo en Morelia y su salario, sorprendentemente, rebasaba al del propio gobernador de Michoacán. Gisela ganaba poco más de 90 mil pesos mensuales, según datos de El Universal.

A pesar de estar detenida, las redes sociales de la aún alcaldesa de Turicato continúan activas y resaltando el trabajo de la priísta en la comunidad. Los fiscales de la Procuraduría de Justicia del Estado de Michoacán ahora están armando el caso para lograr sentenciar a la alcaldesa por el homicidio de un mando policiaco cercano a su gestión. El asesinato ocurrió en marzo, en la plaza de la tenencia de Puruarán. Junto con ella, hay otros policías detenidos y relacionados con el caso.

La alcaldesa será puesta a disposición del juez de control del Distrito Judicial de Uruapan, ciudad cercana a Turicato. Mientras tanto, su esposo, después de haber asesinado a un joven en Morelia, continúa prófugo.

Las investigaciones de ese otro asesinato en el que la pareja está involucrada continúan y posiblemente en los próximos días se esté hablando de que tanto la alcaldesa del PRI como su esposo enfrenten ambos procesos en su contra por homicidio. La trama michoacana de alcaldes detenidos continúa y esta pareja es tan solo el último caso que trasciende a la prensa nacional.

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