Calderón y el PAN no convencen, ¿por quién votarán los católicos?

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Aún se recuerda la imagen de un Vicente Fox esperanzado, yendo a agradecer su victoria electoral a la basílica de guadalupe. Todo esto sucedió en el 2000, cuando el partido católico mexicano se hizo con la presidencial por primera vez en la historia. Seis años después, repitieron la silla presidencial aunque plagados de escándalos. Ahora el panismo se ha debilitado y parece difícil que alcance de nuevo la gloria política. 

La agenda conservadora permaneció intacta incluso cuando el PAN dejó el poder ejecutivo. Con Enrique Peña Nieto no se tocó el tema del aborto legal a nivel nacional, tampoco el del matrimonio igualitario y mucho menos se investigaron casos graves de pederastia dentro de la iglesia católica. Ahora que la izquierda gobierna al país, ¿hacia dónde va el voto católico?

Como fuerza política, el PAN regresó a cifras de los años ochenta, después de la desastrosa campaña presidencial de Ricardo Anaya. Con su nuevo líder, el panismo no ha hecho más que estancarse y miles de militantes se han ido a buscar otro nuevo grupo político que represente sus ideales. 

El avance evangélico

Uno de los grandes entusiastas de la causa católica es Felipe Calderón, que pretende arrancar un partido nuevo pero con la sombra de una guerra detrás (y sus más de 250,000 muertos en el país). También debemos agregar que los evangélicos están cobrando cada vez más fuerza en el país. Como ejemplo tenemos al PES, un partido ya extinto pero que logró aliarse con Morena hasta conquistar espacios claves en el congreso mexicano. 

Mientras Morena impulsa leyes como el matrimonio igualitario, la legalización de la marihuana o el aborto legal, la agenda conservadora parece debilitada para contrarrestar los intereses del partido guinda. El PAN se ha esforzado en condenar cada nueva idea del obradorismo sin ofrecer una agenda de prioridades que mantenga unidos a sus militantes claramente inclinados a la derecha. 

El obradorismo y sus coqueteos

López Obrador ha dejado en claro que no se meterá con las estructuras religiosas en México. Con su cartilla moral, el tabasqueño incluso se ha abierto públicamente a la idea de darle espacios en televisión y radio a grupos religiosos. Recordemos que el tabasqueño deja en claro, siempre que puede, el hecho de que es un fiel católico/cristiano. Podemos notar su inclinación ideológica cuando se le cuestiona sobre el aborto o la marihuana. 

Con Calderón hundido en escándalos y el panismo quebrado por dentro, el voto católico mexicano ya no apunta hacia un solo camino. Lo cierto es que en política se suman siempre más temas a la conversación, pero hasta el momento no hay un gran candidato que represente los ideales de la iglesia católica con la suficiente fuerza como para ganarse todas las simpatías. Falta poco para 2021 y cada vez menos para 2024, los católicos siguen esperando.