Videgaray y dos amigos habrían desviado 53 millones en consulados

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Cuando fue anunciado como canciller mexicano, Videgaray reconoció su nula experiencia en materia diplomática. La frase que soltó desde la primera entrevista dejó ver su capacidad en el cargo, “vengo a aprender”, dijo. Después tuvo que lidiar con los insultos de Donald Trump y, sonriente, declaró que logró pacificar las cosas para la firma del nuevo tratado económico. 

Ahora se sabe que Luis Videgaray también tuvo escándalos financieros dentro de su corto paso por la secretaría de Relaciones Exteriores. En este puesto, el cerebro detrás del peñismo aparece como responsable de irregularidades por hasta 53 millones de pesos, señala la auditoría federal. Este posible sistema de desvíos se habría generado en los consulados nacionales en Los Ángeles, Dallas, New York, entre otros. 

Los escándalos siguen con Videgaray

Con esto, Videgaray suma una nueva acusación de corrupción en su contra. Ya ha sido nombrado como facilitador para desviar recursos a campañas electorales del PRI cuando dirigió las finanzas mexicanas, además de que su nombre aparece como un elemento importante en la Estafa Maestra. En el tema de los posibles desvíos en la cancillería, el priista no está solo. 

Estos 53 millones que no aparecen apuntan también a sus grandes colegas en la SRE. Se trata de Claudia Algorri Guzmán y a Diego Gómez Pickering, este último es un escritor mexicano que tuvo a su cargo la embajada mexicana en Reino Unido durante la era Peña Nieto (itamita, por cierto). Claudia Algorri es una periodista que siempre estuvo cercana a Videgaray, desde que fue su vocera en Hacienda y pieza clave de este escándalo.

Este trío está siendo investigado por las autoridades mexicanas al no encontrar documentos que justifiquen dinero que fue enviado desde las arcas nacionales hasta un puñado de consulados en Estados Unidos. Todo esto ocurrió en 2017, cuando el peñismo atravesaba su año más crítico por la acumulación de escándalos de corrupción. Mucho del dinero enviado iba directo a consulados en Texas. 

Desvíos al estilo Estafa Maestra

El problema es que estos 53 millones de pesos debían ser destinados a publicidad para los mexicanos que viven en estas capitales estadounidenses. El recurso formaba parte de un programa para que los nacionales conocieran sus armas legales en caso de algún acoso de la autoridad de la administración Trump. Pero pasó algo similar a la estafa maestra, no se encuentran los comprobantes de que las empresas contratadas hayan realizado la labor. 

Para que todo esto funcionara fueron necesarias dos firmas, las de Algorri y Pickering. Estos aliados de Luis Videgaray eran los encargados de recibir el dinero y aplicarlo de manera correcta para hacer funcionar este programa de protección de mexicanos en Estados Unidos. Las investigaciones avanzan y hay pruebas suficientes para empezar la detención de cercanos a Videgaray (y probablemente el priista).  

Con información de Proceso.