PAN celebrará sus 80 años sin personajes atractivos para los mexicanos

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Cada nuevo año del partido conservador en México recibe menos aplausos. A poco más de un año de perder en las elecciones presidenciales, los panistas alistan una fiesta sobria por sus 80 años de existencia. Marko Cortés liderará la celebración del PAN, un partido que no ha sabido ser la gran oposición que prometió y fue a finales del siglo pasado. 

El michoacano llega al festejo con la intención de mostrar un panismo sólido y fuerte, listo para quitarle sus mayorías a Morena en las elecciones del 2021. Para lograrlo, el panismo necesita a sus mejores personajes, pero parece que no hay un gran nombre dentro de los azules como para liderar la nueva oposición al obradorismo. 

Los festejos llegan después de la derrota y huida de Ricardo Anaya y la renuncia del matrimonio Zavala-Calderón. Estos últimos eran los rostros más fuertes en el partido conservador y pudieron darle mucha más batalla a López Obrador (recordemos que Anaya se ensartó en la candidatura presidencial sin consultar a los militantes). Ahora sin sus figuras más importantes, el panismo celebra sin cartas poderosas para lo que viene.

El rostro norteño

Uno de los perfiles más interesantes dentro del PAN es Javier Corral. El aún gobernador de Chihuahua se lanzó de lleno en contra de la administración de Enrique Peña Nieto, una estrategia que impulsó su imagen y lo mantiene como uno de los panistas favoritos para la presidencial en 2024. Aún así, Corral no es conocido en todo el país, ya que su popularidad radica demasiado en el norte mexicano.

En las cámaras legislativas los conservadores tampoco brillan demasiado. Los senadores Xóchitl Gálvez, Vázquez Mota o Cabeza de Vaca han generado menos iniciativas que polémica, por lo que sus nombres no generan el entusiasmo necesario para abanderar al movimiento católico.

Además, varios gobernadores azules están acusados de desvío de recursos, corrupción y temas más fuertes (el caso del dispendio de Kiko Vega en el norte y de Yunes Linares en el sur). 

La sombra de Calderón

Con muchos de sus rostros atados a la polémica, los panistas están aún delimitando la estrategia que habrán de usar como oposición. Y es que han pasado ya ocho meses de Morena en el poder y aún no se alcanza a ver esa gran unidad panista que pusiera a temblar al PRI en los ochentas.

Mientras nuevas fuerzas de ultraderecha están buscando su registro, parece ser que el PAN no ha encontrado a un miembro digno para batallar en las urnas con la izquierda.