Uno de los grandes culpables de la corrupción en CFE evade la cárcel

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Néstor Félix Moreno Díaz es conocido por haber adquirido un Ferrari y un yate, por vivir la vida de un funcionario público millonario y sin límites para los excesos.

El exdirector de Operaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en los sexenios de los presidentes Vicente Fox Quesada y Felipe Calderón Hinojosa es la imagen viva de la alta corrupción de los antiguos gobiernos.

A pesar de que el exfuncionario fue encarcelado en 2011 y sobre el hay una orden de arresto, un Juez federal otorgó una suspensión provisional para evitar que la Fiscalía General de la República (FGR) aplique una orden de reaprehensión en su contra.

El Juez Décimo Tercero de Distrito de Amparo en Materia Penal admitió la demanda de garantías que impide sea llevado a prisión hasta que se resuelva si se le concede la suspensión definitiva.

Además, se anunció, Moreno Díaz busca llevar su caso ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) debido a que, según su defensa, existen temas de constitucionalidad que no fueron revisados en un Tribunal Colegiado.

Moreno tiene pendiente ese recurso de revisión ante la SCJN, únicamente para revisar la constitucionalidad de la redacción del delito de enriquecimiento ilícito.

El yate y el Ferrari

A Moreno Díaz se le incautaron los bienes cuya procedencia no logró acreditar. Entre éstos se hallaron diversas cuentas de origen no identificado por 7 millones 694 mil 441 de pesos; un terreno en Ensenada, Baja California, con valor de 416 mil 145 pesos.

Respecto a sus autos, se le incautó un Jeep, modelo 2009 valuado en 57 mil 400; otro Audi, modelo 2003, de 212 mil 732 pesos; una camioneta Lobo, modelo 2005, de 359 mil 800; y un Nissan, modelo 2003, por 104 mil 400.

El exfuncionario también tenía pagos a tarjeta de crédito de Estados Unidos por 1 millón 785 mil 012 pesos; un yate con valor de 22 millones 125 mil 168 pesos y un Ferrari Spider, por un monto de 3 millones 258 mil 279 pesos.

El Juez federal señaló entonces que quedó registrado que entre enero de 2001 y el 27 de octubre de 2010, el sentenciado tuvo como única fuente de ingresos su sueldo con motivo de los cargos que desempeñó en la CFE por los que percibió 21 millones 51 mil 887 pesos.

De acuerdo con el Consejo de la Judicatura Federal se demostró que en dicho periodo, el sentenciado incrementó ilícitamente su patrimonio de forma desproporcionada por un total de 36 millones 013 mil 379 pesos, con bienes de origen distinto a los ingresos que recibió como funcionario público sin demostrar su licitud.

Con información de Sinembargo.