Amparos, la costosa joya legal de la élite política en México

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En las últimas semanas un término jurídico ha tomado protagonismo en el vocabulario cotidiano, se trata del amparo.

La cotidianidad del término proviene de los constantes amparos que personajes como Emilio Lozoya han conseguido para evadir órdenes de aprehensión.

Esta relación de hechos ha originado que el término se asocie a impunidad o influyentismo, sin embargo, se trata de una figura que protege los derechos humanos de todos los ciudadanos mexicanos.

El amparo protege a todos los ciudadanos de actos u omisiones de las autoridades. Sin embargo, suelen tratarse de juicios complejos que son integrados por abogados especialistas que suelen tener honorarios muy altos.

Especialistas en el tema advierten que el amparo en un documento caro, al cual no todos los mexicanos pueden acceder, ya que únicamente especialistas pueden conseguirlos.

Lo que dice la ley

De acuerdo con el artículo 1 de la Ley de Amparo, los juicios entablados bajo esta figura tienen por objetivo resolver toda controversia que se suscite por normas generales, actos u omisiones de autoridad que violen los derechos humanos reconocidos y las garantías otorgadas en la constitución o tratador internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte.

Los juicios de amparo más llamativos han sido los de Emilio Lozoya, exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex); Juan Collado Mocelo, abogado acusado por delincuencia organizada; y Rosario Robles, extitular de la Secretaría de Desarrollo Social, todos han presentado juicios de amparo.

Un amparo se promueve ya sea en contra de una sentencia que podría violar los derechos humanos del acusado o contra cualquier acto de autoridad distinto a una sentencia.

No existe un marco legal que establezca el costo de los amparos ya que depende de los abogados, lo cierto es que, fuentes consultadas por Breaking, aseguran que en casos como el de Lozoya Austin, los montos ascienden a cifras millonarias.