El gran problema del sargazo se pudo haber solucionado desde la era Calderón

- Por

Aunque las omisiones respecto al sargazo comenzaron en el sexenio de Enrique Peña Nieto, se sabe que según estudios de la Universidad del Sur de Florida, que la primera vez que se alertó que México podría sufrir el incremento de la plaga conocida como sargazo, fue en el gobierno de Felipe Calderón, estamos hablando del año 2011.

Según los estudios de especialistas que investigaron y además fueron parte del equipo que descubrió el denominado Cinturón de Sargazo, que va desde las costas de África hasta el Golfo de México, la planta conocida en pocas cantidades puede ayudar a alimentar algunas especies marinas como tortugas anguilas y camarones.

El doctor indica también que el sargazo en pequeñas cantidades funciona como hábitat y refugio para varios animales, entre ellos peces y delfines, sin embargo, en proporciones mucho más grandes, como las que actualmente padece México y en especial Quintana Roo, puede sofocar corales, pastos marinos, cambiar el color del agua y además expide un olor fétido.

Fue justo al final del sexenio de Felipe Calderón, en el verano del año 2011, en el que se habló, según la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente, de una cantidad atípica, en ese momento se habló de 18 toneladas de sargazo.

Sin embargo, fue en el inicio del sexenio de Enrique Peña Nieto en el que la Secretaría de Marina y la Secretaría de Recurso Naturales notaron que a partir de 2013 el aumento de sargazo en las costas del caribe mexicano comenzó a volverse constante.

Los municipios más afectados se encuentran en el estado de Quintana Roo, comenzando por Cancún, Playa del Carmen, Tulum y Mahahual, que han visto afectadas sus playas por la presencia de la macroalga.

Buscan explicaciones

Dos años después del incremento del sargazo en las playas mexicanas, Green Peace México pidió a las autoridades establecer una hipótesis sobre el aumento de la macroalga, fue también en ese mismo 2015 que las hipótesis apuntaron al derrame petrolero de 2010 en el Golfo de México.

Otra de las teorías centrales fue el aumento de la presencia de nutrientes generados por las actividades humanas, lo que causa eminentemente el aumento de la temperatura en el agua, además la presencia de materia orgánica y el uso excesivo de fertilizantes en la agricultura Industrial fueron parte del aumento de sargazo en las costas mexicanas.

Actualmente el problema del sargazo ha llegado a tal grado que apenas en 2018 se registró de junio a octubre una recolección de 150,000 toneladas de sargazo.

La presencia y afectación por el fenómeno de la planta rojiza ha llegado a tal escala que Cancún reportó un 60% de bajas en las ventas de agosto del año pasado. Otros municipios afectados fueron Puerto Morelos, Solidaridad, Playa del Carmen, Benito Juárez, Lázaro Cárdenas y Tulum.