Fox prometió el gran parque industrial de México y sólo colocaron el letrero

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Hace casi 14 años, en 2005, el presidente Vicente Fox, junto con el gobernador de Baja California, Elourdy Walther, anunciaban el megaproyecto denominado «Silicon Border» en la ciudad de Mexicali. El que debió de haber sido un mega parque industrial a las faldas del Cerro El Centinela, jamás se concretó. De haberse hecho, hubiese albergado industrias dedicadas a la fabricación de semiconductores, pantallas de plasma y biotecnologías. Hoy sólo queda un letrero de lo que no fue.

Fracasos entre crisis e incertidumbre

En un documento de la Presidencia de aquel año, se narra como empresas de talla mundial dedicadas a la tecnología como Sony, Sharp, Samsung, Philips e Intel, arribarían al parque industrial. Ron Jones sería el CEO del parque y él mismo aseguraba que llegarían hasta 500 millones de dólares de inversión extranjera para desarrollarlo,10 mil empleos y un tiempo de integración de 15 años. El documento asegura que hasta diez empresas de diversos orígenes se peleaban por entrar al parque. ¿Qué pasó?

Dos sexenios han pasado y el proyecto nunca se llegó a concretar. Un solitario letrero verde con las palabras «Silicon Border» yace en el medio del desierto. 5 mil hectáreas de los ejidos Benito Juárez y Emiliano Zapata lucen vacías como ningún otro lugar.

Durante su anuncio se presumió como sus puntos a favor, la cercanía a los Estados Unidos y la abundancia de agua del Río Colorado. La promesa original planteaba terminar la primera etapa en 18 meses y en dos años tener operando la primera fábrica en el lugar.

Llegó el sexenio de Felipe Calderón y el primer anuncio importante relacionado a Silicon Border; en aquel momento, José Guadalupe Osuna Millán gobernaba Baja California. En conjunto, anunciarían el 28 de mayo de 2008, que la empresa alemana Q Cells construiría una planta de celdas solares en el complejo en una extensión de 60 hectáreas.

La inversión sumaría 3 mil 500 millones de pesos con planes de desarrollo a mediano y largo plazo. La Universidad Autónoma de Baja California (UABC) tendría, además, una sede en el lugar, junto con su, en ese entonces, nueva carrera de Ingeniería Mecatrónica.

Cuando el proyecto parecía que ya iba a despegar, lo inesperado sucedió. La peor crisis financiera que se ha visto en los últimos años azotó al mundo. La explosión de la burbuja inmobiliaria estadounidense desanimó a la empresa alemana y la inversión fue retirada. Era la primera vez que el proyecto fracasaba, pero no sería la última.

En 2010, un nuevo intento por consolidar el parque vino de la mano de Rubenius en el marco de la Cumbre de las Naciones Unidas para el Cambio Climático. La empresa anunció frente a Calderón, una inversión de 4 mil millones de dólares en el parque en los próximos siete años. Se planteaba construir el banco de energía eléctrica más grande el mundo en Mexicali.

La empresa de Dubái crearía 800 empleos directos en la capital de Baja California. Sin embargo, nuevamente, el intento fracasó y la inversión nunca llegó. El proyecto, que buscaba alojar grandes cantidades de energía provenientes de fuentes renovables, se estancó, la incertidumbre sobre el futuro del parque crecía año con año.

En 2012, Fernando Castro Trenti, Senador de la República, presentó un punto de acuerdo con el fin de que Bruno Ferrari, Secretario de Economía, compareciera ante el Senado para explicar el motivo detrás de la parálisis de inversiones en el parque. La preocupación no solo giraba en torno a Silicon Border, sino a varios proyectos de infraestructura abandonados por el gobierno de Calderón, entre otros, la Refinería de Tula y el Centro Integralmente Planeado de Teacapán en Sinaloa.

Durante el gobierno de Calderón, dos grandes inversiones fueron anunciadas, ninguna de ellas se llegó a concretar.

Inversiones anunciadas y nunca concretadas

Actualmente hay inversiones anuncias y paradas desde hace años. Tal es el caso del avión Spectrum 30, una aeronave de diez plazas que se pretendía construir ahí desde hace cuatro años, sin que se registre avance alguno. Mario Escobedo Carignan, quien fue anunciado recientemente por el próximo gobernador (de Morena), Jaime Bonilla Valdez, explicó vagamente que este tipo de inversiones toman años y que «requieren de muchos permisos para que operen». Dijo que le dará continuidad a Spectrum y al complejo Silicon Border.

El ahora expresidente de la Cámara Nacional de Comercio de Tijuana mencionó que Baja California es líder en la industria aeroespacial en México. La llegada de Spectrum sería un factor que potenciaría esto, sin embargo, calificó de incorrecto que el gobierno se haya adelantado a una inversión que no era segura aún.

«Hubo un proyecto aquí en Mexicali que estaba por definirse, y hasta donde sé, la empresa no ha dicho ‘no’. Son proyectos que no se pueden anunciar porque luego competimos con el mundo y la competencia por esas inversiones es muy grande» mencionó Escobedo Carignan.

El actual proyecto está dividido en dos, en primer lugar, Silicon Border y el segundo, Centinela Industrial Park. El segundo, con más de 28 millones de dólares de infraestructura como vialidades de concreto, fibra óptica, plantas tratadoras de aguas residuales, línea de gas, entre otras cosas, también ha fallado en concretar inversiones. Los industriales mencionan que si Centinela no ha logrado hacerlo con todo el equipamiento, difícilmente podrá hacerlo Silicon Border sin infraestructura.

La mayoría de las inversiones han caído cuando los inversores visitan el sitio, dijo Eugenio Lagarde Amaya, presidente de la Canacintra y director de Grupo Gamesa. Reconoció que a más de 30 empresas se les ha mostrado el lugar y ninguna ha concretado algún proyecto en el sitio. Coincidió en que ha sido un error anunciar inversiones que no se han concretado.

«Hemos estado muy cerca de cerrar tratos y no se nos ha hecho ninguno».

«Definitivamente ha sido complicado, nos ha costado mucho trabajo, mira que yo soy de Mexicali y tengo casi toda mi vida en el negocio de los parques industriales, hemos estado muy cerca de cerrar tratos y no se nos ha hecho ninguno. Entonces, confirmo que se nos ha complicado».

El parque industrial, ubicado en Mexicali, ha fracasado en atraer inversores, quienes lo rechazan por su inconveniencia y lejanía