Olga Sánchez desaparece en el gabinete presidencial

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El cargo de secretario de gobernación en México es bastante similar a las funciones de un vicepresidente en otras naciones. Recordemos el poder que concentró Osorio Chong al frente de esta secretaría en el peñismo, por lo que resulta claro que las funciones de Olga Sánchez Cordero se han minimizado en el gabinete obradorista. Cuando arrancó el gobierno de izquierda en México, se presumió de contar con la primera secretaria de gobernación, un cargo que no se ha explotado al máximo.

Quedó claro que López Obrador le ha restado poder después de otorgar a Marcelo Ebrard las más altas responsabilidades después de la latente guerra comercial que Estados Unidos quería iniciar con México. El canciller mexicano se convirtió rápidamente en la estrella del gabinete y se le dio poder para controlar las caravanas migrantes en el país, una tarea que supera en capacidades a Olga Sánchez e incluso a Alfonso Durazo.

El factor Ebrard

Con esto se alcanzó a notar que la labor de la exministra mexicana ha sido limitada. Su participación en los diálogos con Estados Unidos pudieron servir para elevar sus capacidades en la Segob, pero se le bloqueó en el diálogo y fue ahí en donde Marcelo Ebrard sumó todos los puntos posibles. Además, Cordero ha quedado a deber las iniciativas de legalización de la marihuana en el país, sumando el tema del aborto legal nacional, una propuesta que la secretaria de gobernación impulsó bastante hace meses.

https://twitter.com/M_OlgaSCordero/status/1137449215657799680

También se ha mencionado, según rumores, de la presentación de su renuncia al cargo (esto nunca fue confirmado), pero sí da a entender que el obradorismo no le ha dado las oportunidades necesarias. Olga Sánchez ahora suena fuerte para liderar el equipo que habrá de representar a México en el G20, la reunión global de mandatarios en donde López Obrador no quiere aparecer. El problema es que Marcelo Ebrard se lancé al viaje, lo que aumentaría su popularidad dentro del obradorismo.

La difícil prueba del G20

La intención es que Sánchez Cordero logre defender al país en una cumbre internacional marcada ya por los comentarios severos de Donald Trump. Esta sería la prueba de fuego para la secretaria, en donde podrá regresar renovada dentro del gabinete si todo sale bien, o en donde podría opacarse su imagen en caso de que el magnate republicano decida usar nuevamente a México como costal de boxeo. El cargo de secretaria de gobernación dependería mucho de esta cita con los mandatarios más notorios del planeta.

Lo cierto es que el gabinete de López Obrador ha resistido sin cambios drásticos. La renuncia de sus hombres a cargo del IMSS y Migración pudieron dañar un poco la imagen de solidez dentro del gabinete morenista, pero un posible cambio en Gobernación sería bastante fuerte como para minimizarlo. Cordero está cerca del G20, la gran prueba para impulsar su cargo a seis meses de trabajo.