México ya está listo para castigar económicamente a Donald Trump

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Desde que el gobierno de Donald Trump anunciara que impondrá aranceles a México si no detiene la migración hacia los Estados Unidos, la tensión entre ambos países no ha hecho más que crecer. El gobierno mexicano estima que contrario a lo que cree el gobierno del republicano, la migración no hará más que aumentar con la imposición de aranceles, así como representaría afectaciones para ambas economías en su desempeño y competitividad.

Sin México la migración de Centroamérica a los EE. UU. sería aún mayor

En un comunicado conjunto, las secretarías de Economía, Relaciones Exteriores y Agricultura, expresaron su preocupación por los efectos que estas políticas pudieran tener en la competitividad y la migración: «Si la lamentable imposición de tarifas arancelarias llegara a implementarse, los flujos migratorios serían aún más numerosos y ambas economías serían menos competitivas al exterior y menos prósperas al interior».

El texto también expresa que, gracias a los esfuerzos de las autoridades mexicanas, el número de migrantes que llegan anualmente a los Estados Unidos es mucho menor del que podría ser. Las autoridades mexicanas estiman que, sin su apoyo, más de 500,000 personas adicionales ingresarían al territorio estadounidense cada año. Para ejemplificar, las dependencias mencionaron que, entre diciembre de 2018 y mayo de 2019, el país azteca deportó a 80,537 personas, la mayoría de ellos provenientes de Centroamérica. De igual manera dio a conocer que han detenido a 400 personas relacionadas al tráfico humano.

«Hemos recibido 25,541 solicitudes de refugio, así como 8,835 emigrantes retornados de Estados Unidos que realizan su proceso migratorio ante tribunales estadounidenses mientras aguardan en territorio mexicano. Adicionalmente, alrededor de 18,778 personas esperan en un puerto de entrada fronterizo, aún en territorio mexicano, para presentar solicitudes de asilo ante Estados Unidos». En palabras resumidas, las dependencias dieron a entender que México está fungiendo como tercer país seguro, aun cuando no es su responsabilidad.

Migrantes centromericanos apostados en el borde fronterizo entre los Estados Unidos y México. (AP Photo/Hans-Maximo Musielik)

México prepara represalias ante táctica de máxima presión de Trump

A pesar de que en la conferencia de este lunes por la mañana en Washington por parte de representantes mexicanos que llamaron al diálogo, de forma alterna el país se está preparando para responder a la imposición de aranceles por parte de los Estados Unidos. México está convencido de que la mejor vía es a través de la diplomacia, pues de no resolverse el problema por la vía pacífica, se podría producir inestabilidad económica en la región. México prepara sus baterías en lo que parece el inicio de una guerra económica.

«Nos corresponde defender los intereses de México, esas tarifas son muy caras para los dos países, restan competitividad a ambos. Si lo que se quiere es presionar a México para llegar a una solución, no es necesario, aquí estamos, haciendo diplomacia (…) estamos aquí desde el miércoles» dijo el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubon.

El canciller mexicano advirtió este lunes que las medidas llevadas a cabo por los Estados Unidos; es decir, la imposición de aranceles a México y la cancelación del envío de ayuda a los países de Centroamérica, podría empeorar la situación de la migración. Asimismo, sería contraproducente, pues los flujos migratorios acrecentarían y además se afectaría la estabilidad económica y financiera.

El gobierno de Donald Trump había advertido con colocar un arancel de 5% a productos mexicanos a partir del 10 de junio y que este incrementaría paulatinamente de cinco en cinco hasta llegar al 25%. El mandatario estadounidense, exige que México detenga en seco el cruce de inmigrantes centroamericanos hacia su país.

Como medida inicial, México recurrirá al diálogo y en caso de que los aranceles sean aplicados, el país recurrirá a la Organización Mundial del Comercio (OMC) y a diversos tribunales internacionales para evitar la medida. Asimismo, México tiene contemplado como Plan C, la imposición de aranceles a través del método de «carrusel».

El carrusel consiste en la rotación de productos gravados, estos productos no serán dados a conocer hasta que el gravamen sea aplicado. Tiene por objetivo, generar incertidumbre en los exportadores, con el fin de producir presión política y económica en el país objetivo.

La secretaria de Economía, Graciela Márquez dijo que están evaluado las posibilidades y dice que el país está preparado para la contingencia. «Estamos evaluando esas posibilidades, nos estamos preparando, pero sabemos y confiamos en la diplomacia, (en) estas acciones de convencimiento para que esta integración productiva y comercial funcionen» (…) Nosotros no queremos usar los aranceles para dañar las cadenas de valor, no queremos usar los aranceles para dañar la creación de empleos o dañar la inversión, sino queremos que el libre comercio prevalezca en América del Norte».

Marcelo Ebrard apuntó a que México colabora con la comunidad internacional, especialmente con los países de dónde provienen la mayoría de los migrantes con el fin de reducir la migración forzada a través del desarrollo económico. Entre los países involucrados está El Salvador, Guatemala y Honduras.