¿Debe Marko Cortés renunciar como presidente del PAN?

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Entre la militancia conservadora ya se critica la forma en la que reaccionó Marko Cortés después de la derrota electoral del dos de junio. Acción Nacional ha perdido dos de los grandes bastiones que le daban poder en el centro y norte del país, pero la respuesta del líder panista ha sido la de festejo: sin aceptar que hay errores y divisiones que deben ser reparados.

Con el hashtag #ElPANCrece, se hizo creer a la militancia que lo de ayer fue una victoria contundente para un partido que perdió las dos vacantes más importantes de la jornada. Y es que Marko Cortés llegó a la dirigencia nacional del panismo justo después de que Ricardo Anaya destruyera la poca unidad que mantenían los conservadores, un fantasma que no logrado ahuyentar: Acción Nacional se volvió a aliar con el PRD en varios estados.

Criticar y criticar

Con López Obrador en la presidencial, el panista michoacano solamente se ha lanzado a criticar cada paso del gobierno federal. Los panistas no conocen victorias contundentes desde 2006, cuando ganaron la presidencial con Felipe Calderón (todo bajo un halo de opacidad y acusaciones de fraude electoral), por lo tanto Marko Cortés parece no ser la opción ideal para salvar a un partido que mantiene separada a la militancia.

Sabemos que Felipe Calderón y algunos familiares de Elba Esther Gordillo están pujando para crear sus partidos políticos, todo con la idea de arrebatarle el voto conservador y católico al PAN. El partido azul se ha dividido en corrientes internas, algo que llevó al PRD a la quiebra política en la que se encuentra, por lo que se critica la falta de autocrítica que ha mostrado Cortés ante la nueva derrota electoral.

Elecciones 2021, el siguiente reto

Lo cierto es que no ha habido ningún reclamo público para solicitar la renuncia del michoacano. Mientras tanto, el PAN se ha enfocado en ser una oposición atractiva para los votantes (con una línea claramente antiobradorista), teniendo en cuenta la cercanía de las elecciones del 2021. Incluso los panistas reaccionaron con molestia cuando López Obrador anunció que su nombre estaría en las boletas que vienen: el tema de la revocación de mandato.  


Desde el interior del panismo ya se percibe cierta intranquilidad. Los resultados de este domingo dejaron ver que no hay fuerza suficiente en el grupo conservador para ganar gubernaturas, lo que hace más difícil la batalla por el control de las cámaras legislativas en las siguientes elecciones grandes y mucho menos pensar en la silla presidencial para 2024. Buena parte de la falta de estrategia panista se alcanza a notar con la celebración de la derrota electoral, en donde apenas dominan en sectores municipales.