El PRI también usó su esquema de empresas fantasmas en Guanajuato

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En 2012 la priista María Botello rompió las dos décadas de gobiernos panistas en León, Guanajuato. De esta manera se convertía en la primera alcaldesa del importante municipio del Bajío mexicano; esos años quedaron atrás, ya que Botello ahora enfrenta un juicio por peculado.

Quien fuera también diputada federal, fue detenida el jueves 30 de mayo por presunto daño al erario público por alrededor de un millón 577 mil 600 pesos. La aprehensión se registró en su domicilio, ubicado en el Club de Golf La Hacienda, alrededor de los 06:00 horas.

Sin embargo, la priista guanajuatense no estuvo ni 48 horas recluida en el Cereso de León, ya que sus abogados pagaron la nada despreciable fianza de 1.5 millones de pesos como garantía para la reparación de los daños provocados por el delito de peculado.

Con la nueva resolución, Botello enfrentará en libertad el proceso penal por el presunto desvío de 1 millón 577 mil 600 pesos del erario público durante su administración, del 2012 al 2015, donde la Contraloría Municipal le atribuyó la contratación de empresas fantasmas, las cuales cobraron por un servicio que no entregaron. Además, la exalcaldesa tendrá que firmar periódicamente en el Cereso, para evitar su fuga del país.

El Poder Judicial informó la madrugada del sábado primero de junio que el cambio de medida cautelar se decretó después de que la Fiscalía General del Estado, el Ayuntamiento y la defensa lo aceptaran.

Elegante hasta para ejercitarse

La administración de Botello se vio envuelta en escándalos porque se le acusó y comprobó que utilizó recursos públicos para el cuidado de su imagen: tenía estilista, servicios de spa e incluso su propio cocinero.

Con 52 años de edad y madre de dos hijas, sus colaboradores más cercanos alababan sus maneras, de ella incluso llegaron a decir: “Es una persona que cuida su alimentación, que siempre se ejercita, hasta en el gimnasio luce elegante”. Aunque muchos de estos “cuidados” fueron pagados con dinero público.

Los excesos en el cuidado personal de Botello, la llevaron a la contratación de María del Rosario Zamarripa López, con el cargo de capturista en la Dirección de Policía con funciones de estilista, quien percibió un sueldo de 7 mil 250 pesos mensuales, de marzo de 2013 al 31 de marzo de 2015, de acuerdo con investigaciones de la Contraloría Municipal.