Peña Nieto dejó aliados en la fiscalía para trabar extradiciones

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A pesar de que se creó oficialmente la primer fiscalía mexicana, parece que no se han eliminado de tajo las malas prácticas del pasado. Anterior a un fiscal, nuestro país siempre tuvo un procurador; se trata de una figura de alto poder para investigar y atender los delitos más graves en un país sumido en la violencia y los casos de corrupción.

El sexenio de Peña Nieto terminó pero quedaron dentro dos personajes que históricamente han logrado alargar o evitar que se investigue a fondo casos graves de corrupción. La revista Proceso informa que Eduardo Ibarrola y Guillermo Fonseca se mantienen trabajando en cargos clave en la nueva fiscalía mexicana, lo que está abonando a que no se solicite la extradición de César Duarte, el chihuahuense priista acusado de desvío de recursos.

Un consentido de Calderón

Ibarrola es un conocido maestro de varios políticos mexicanos. Fue profesor del exprocurador Elías Beltrán y también dio cátedra a Felipe Calderón. Durante la administración del michoacano, Ibarrola adquirió cargos importantes en el gobierno federal (fue embajador en Guatemala y Países Bajos). Desde ese momento sus labores fueron impedir que a Calderón se le presentara ante cortes internacionales por la letal guerra que vive México.

Por el otro lado, Fonseca es el hombre encargado de los asuntos internacionales en la fiscalía. Desde ahí es precisamente en donde se debería estar pisando el acelerador para detener a César Duarte, el hombre que ayudó al robo de 250 millones de pesos que terminaron en el PRI. Pero en la trama, el norteño no estuvo solo, hay otros nombres en el caso Chihuahua como Luis Videgaray, Manlio Fabio Beltrones y el expresidente Enrique Peña Nieto.

Procesos tortuga

Ambos han avanzado a pasos lentos con los procesos internacionales de la PGR. Tan solo para traducir algunas hojas, la procuraduría en tiempos de Peña se tardó más de nueve meses. Por lo que se puede entender que la falta de desarrollo en temas como Odebrecht, Pegasus o el caso Chihuahua puedan ser un sabotaje interno en la actual fiscalía.

Es cuando surge la pregunta, ¿cómo dejó el gobierno de Morena que estos dos personajes continuaran en sus cargos?

Estos personajes que mantienen escudos especiales para el gobierno de Calderón y Peña aseguran que trabajan sin ningún jefe privado que les ordene cómo actuar. Se dicen funcionarios del gobierno que trabajan con las trabas burocráticas tradicionales en el tema de las extradiciones. El fiscal mexicano, Gertz Manero, asegura que no los dejara ir hasta que entreguen cuentas de los casos que tienen pendientes.

Con información de Proceso.