Mancera llenó de privilegios a empresarios del beisbol

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Una investigación del periódico El Universal, dejo en evidencia los privilegios de los que fueron objeto un grupo de empresarios del béisbol durante la administración del ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México, Miguel Ángel Mancera.

La investigación es continuación del artículo publicado el pasado lunes, donde se evidenció que la actual administración de Claudia Sheinbaum desconoce el paradero de los 118 millones de pesos que los arrendatarios del estadio de los Diablos Rojos de México pagaron como contraprestación para el uso, explotación y administración del espacio de 2015 a 2018.

¿Mancera benefició a los Diablos?

La publicación indicó que el gobierno capitalino ayudó a financiar la construcción y mantenimiento del inmueble ubicado en la Magdalena Mixhuca, a través de recursos que debieron ingresar a las arcas de la ciudad.

Para ello, en noviembre 2015, el gobierno de la CDMX otorgó a Othón Valenzuela, presidente del equipo deportivo, parte de un grupo de empresarios, un Permiso Administrativo Temporal Revocable (PART), el cual permitía que el estadio fuera explotado durante 10 años, con opción a 20 años más.

Esto, con la condición de otorgar al gobierno local una única contraprestación de inversión mínima anual de 29.5 millones de pesos, cantidad que es parte del dinero que la administración de Sheinbaum desconoce en qué se invirtió.

Sin embargo, el estadio cuenta con otros permisos administrativos que no se pagan con dinero, sino con especie, lo cual deja aún más en duda, el paradero de los recursos, que supuestamente debieron haberse utilizado en pro de los ciudadanos.

Por su parte, el Centro Deportivo Alfredo Harp Helú entregó a El Universal una lista de conceptos y montos que se utilizaron como parte de la contraprestación que incluyen desde trabajos de cimentación, tapiales de seguridad, butacas, telefonía, impuestos, salarios, servicios legales y hasta auditorías.

Lo anterior, sin contar que este grupo de empresarios, usufructúa el estacionamiento y algunos de los  espacios comerciales que se construyeron dentro del inmueble como parte del contrato de arrendamiento.

El negocio del beisbol mexicano

De acuerdo con información proporcionada por los empresarios, la contraprestación incluye gastos por desayunos, uniformes comprados en octubre de 2018, con un valor superior a los 34 millones de pesos, la compra de una corona funeraria y hasta comidas para los contratistas.

Entrevistado por el citado medio, Horacio de la Vega, ex titular del Instituto del Deporte de la Ciudad de México (Indeporte) aseguró que los 118 millones de pesos no están perdidos, sino que forman parte de los más de 2 mil millones de pesos que en especie pagaron los permisionarios del estadio.

De la Vega indicó que dichos recursos fueron fiscalizados, auditados y las observaciones se solventaron adecuadamente.

Respecto a la figura de la PART, el ex funcionario dijo que este tipo de permiso fue establecido por la Oficialía Mayor de Mancera, específicamente por la oficina de Patrimonio Inmobiliario en conjunto con un avalúo del Colegio de Ingenieros, teniendo solamente dos diferencias con el resto de los permisos.

La primera se refiere a que el permiso pueda pagarse en especie y la segunda, es que se trató de un inmueble que antes no existía, es decir, que este grupo de empresarios ayudó a construir.

Con información de El Universal