Tabasqueños deben 6,500 millones después de gobiernos del PRI y PRD

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El perredismo se ha quebrado y solamente mantiene un gobernador. El resto, todos ya con administraciones concluidas, enfrentan acusaciones de derroche de recursos, opacidad y abuso de poder. Uno de los estados en donde más se señala al PRD de fallar a sus ciudadanos es Tabasco, un territorio en donde históricamente los amarillos habían ganado y que hoy ya controla Morena, el partido del presidente.

Los tabasqueños han visto cómo se incrementa la deuda estatal en al menos 1,200 millones de pesos después de la administración de Arturo Núñez. El perredista adeuda esta cantidad tan solo a proveedores, quienes ya solicitaron al nuevo gobernador que pague los adeudos. La urgencia es que también se dejó al estado con graves deudas internas y recordemos que Tabasco es uno de los estados más pobres del país.

La deuda general se habrá de renegociar con varios bancos nacionales e internacionales. Núñez dejó un adeudo de 6,500 millones de pesos, una cifra que el nuevo gobierno morenista tendrá que pagar poco a poco y con intereses bastante elevados. Para saldar esta deuda se pagarán más de 900 millones tan solo por comisiones y servicios financieros. Esto hunde aún más al estado en donde nació López Obrador.

Hace unas semanas los proveedores detuvieron unas horas a la esposa del exgobernador, a cambio de que pagara los adeudos.

Pero Núñez no es el único perredista que deja grandes adeudos. El exgobernador de Morelos, Graco Ramírez, también se fue dejando a su estado con una deuda de 6,000 millones de pesos. En Michoacán, Silvano Aureoles también ha quedado a deber a proveedores por al menos 2,500 millones de pesos. ¿Qué tienen en común estos personajes? Todos ellos con gobernadores del PRD, un estado a punto de desaparecer por deudas y falta de coordinación.

En Tabasco las cosas no han mejorado. El estado mantiene bajos índices de educación, seguridad y empleo. Es uno de los más pobres del país y mantiene una deuda tan alta que el gobernador actual no se ha comprometido a pagar absolutamente todo. Se analizan formas para alargar los pagos a bancos y a proveedores, declara el gobierno estatal de Morena, a cargo de Adán Augusto López. Y es que recalca que con más de 900 millones tan solo de intereses, algo que están analizando cómo pagar sin cortar el presupuesto.

Pero Núñez también heredó una deuda enorme. Antes del perredista, el gobierno de Tabasco lo mantenía el PRI con Andrés Granier a la cabeza. Este último sí fue perseguido por la justicia, pero hace poco fue puesto en prisión domiciliaria, en donde cumple su condena acompañado por su familia y en su casa residencial. Los perredistas aseguran que gran parte de los 6,500 millones que se deben fueron creados por el priismo en el estado. Lo cierto es que ahora el nuevo gobernador debe saldar esa deuda.