Proyecto que podría ahorrar a Pemex millones de pesos se frustró por corrupción

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Uno de los problemas que Pemex deben enfrentar durante su operación es el taponaje de sus oleoductos, lo que le cuesta millones de pesos; por lo que científicos mexicanos crearon un proyecto que podría ahorrarle millones de pesos a la paraestatal, el cual se frustró por corrupción.

El taponaje de oleoductos es usual para la empresa, debido a la alta densidad que tiene algunas mezclas de petróleo; sin embargo, dichos científicos encontraron la forma de evitarlo, mediante un software y equipo de vanguardia.

Proyecto visionario

Sergio Quiñones, científico mexicano, residente en Alemania fue el encargado de poner en marcha el proyecto que recibió apoyo del Fondo Sectorial Secretaría de Energía Conacyt-Hidrocarburos  y del Instituto de Investigaciones en Materiales (IM) de la UNAM.

México está malbaratando su mejor petróleo; lo mezcla con crudos pesados de muy mala calidad para obtener un producto estándar y eso Pemex lo hace al tanteo, con poca información. Lo que yo le ofrecí fue la posibilidad de predecir esa mezcla y quitarle incertidumbre”, señaló Quiñones en entrevista con Proceso.

Dicha investigación recibió el nombre de proyecto SCH160015, donde participaron por lo menos 30 científicos, entre personal de la Máxima Casa de Estudios y otro contratado específicamente para el proyecto.

El objetivo de este grupo de científicos que comenzaron a trabajar en 2012, era encontrar un diseño óptimo de mezcla de petróleo, algo que ningún otro grupo de científicos había intentado jamás.

Pese al trabajo arduo que desempeñaron durante meses, conflictos de intereses, lucha de egos y hasta una posible malversación de recursos terminaron con el proyecto, a poco tiempo de que éste pudiera dar resultados.

Corrupción y lucha de egos

Hernán Quiroz, colaborador de Quiñones acusó a administrativos de la UNAM de robar dinero, hacer actos de corrupción y falsificar firmas para quedarse con recursos de la investigación.

En tanto, Quiñones señaló que la UNAM decomisó su laboratorio e intentó quedarse con los resultados de su Teoría de la Fricción, la cual había trabajado en conjunto con el instituto educativo durante más de año y medio.

 “Me corrieron del IIM porque no me presté a encubrir malos manejos; querían plagiar mi trabajo, quedarse con mi propiedad intelectual y derechos de autor”, contó Quiñones a la publicación.

Según el citado medio, la investigación finalizó abruptamente en 2016, después de haber obtenido un financiamiento de más de 86 millones de pesos, que debido a la guerra entre Quiñones y la UNAM.

Vale destacar que, cada bando tiene la mitad de los resultados, que sólo sirven juntándolos, pues parte de las investigaciones se encuentran en nuestro país y la otra, que es el software, se encuentra en Alemania.

Adiós ahorro para Pemex

“Yo le puedo ahorrar a Pemex miles de millones de dólares. Mi Teoría de Fricción da certeza en la predicción de parámetros de calidad, como la viscosidad”, explicó Quiñones sobre el proyecto.

Pese a los posibles beneficios, un científico que participó en el proyecto, el cual pidió no ser identificado a Proceso por temor a represalias, explicó que las condiciones de trabajo no fueron las mejores para el grupo de investigadores.

“Se compró el mejor equipo de medición, pero a nosotros no nos dieron ropa de protección, ni mascarillas ni calzado especial. No había campanas de extracción. Estuvimos respirando vapores venenosos por varios meses, hacinados y en contacto con material muy tóxico. En el IIM nuestros vecinos se quejaron del olor de los azufres. Sinceramente tengo mucho miedo de las consecuencias que eso tenga para mi salud”, dijo el entrevistado anónimo.

Asimismo, indicó que el mal genio y el autoritarismo de Quiñones fue otro de los factores que llevaron al fracaso la mencionada investigación

“Si no eres su incondicional, te considera traidor, conspirador. Fue la peor época de mi vida y quisiera olvidarla”, comentó el entrevistado.

UNAM se defiende

Por su parte, el IM acusó a Quiñones de realizar adjudicaciones directas con sus amistades en Alemania para la construcción de un reómetro, aparato fundamental en la investigación, así como del software Vis-Cal-Pemex (viscosity calculation).

Este sistema permitiría a Pemex diseñar mezclas óptimas, mediante una predicción precisa de propiedades clave de calidad, el cual fue diseñado por la empresa alemana GluonVision, a petición expresa de Quiñones.

El IM enfatizó que esto se debe a que el doctor Rodolfo Mertig, fundador y único miembro de GluonVision es amigo personal del doctor Quiñones, y que el software pudo hacer sido elaborado por el Instituto de Matemáticas de la propia casa de estudios.

Mientras tanto, la incertidumbre desbarató un proyecto que en este momento, podría resultar fundamental para hacer más precisa y funcional la operación de la paraestatal.

Lee el reportaje completo en la edición 2216 de la revista Proceso