Expresidente se dispara en la cabeza cuando era detenido por caso Odebrecht

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En el territorio peruano hay una grave crisis de corrupción presidencial. Son al menos cuatro expresidentes que están en prisión o enfrentan investigaciones sólidas por haber recibido sobornos de la empresa carioca Odebrecht. El tema ha escalado en toda latinoamérica, llevando a prisión a políticos, empresarios, abogados, jueces y muchos más. Solamente en México y Venezuela no hay avances en el tema.

Pero en Perú las cosas se han salido de control. La fiscalía rápidamente ha avanzado para llevar a prisión a varios expresidentes. Uno de ellos es Alan García, que gobernara a la nación del ceviche en los noventas y el nuevo siglo. Cuando los avances en la investigación resultaron en una orden para que los elementos de la justicia peruana lo detuvieran en su hogar, García se disparó en la cabeza, según testigos. El político se encuentra grave y en quirófano por las heridas.

Anterior a este intento de suicidio, el peruano aseguró que él no tiene nada qué ver con los sobornos de Odebrecht en Perú. Mientras tanto, la fiscalía nacional encontró un nexo sólido entre la empresa constructora brasileña y su entonces secretario particular. “En ningún documento se me menciona y ningún indicio ni evidencia me alcanza”, dijo, días antes de que se ordenara su arresto.

El intento de suicidio por parte de Alan García deja ver cómo la corrupción de Odebrecht tocó los más altos mandos de los gobiernos latinoamericanos de hace una década. La empresa brasileña tiene a su expresidente Marcelo Odebrecht en prisión, mientras la nueva administración está pagando perdones en todo el continente para seguir operando.

Perú exigió 1,000 millones de dólares a la constructora brasileña para sanar el daño. En Brasil, la casa de esta empresa, tuvieron que pagar 700 millones de dólares para poder participar en nuevos contratos. Al gobierno mexicano también le ofrecieron dinero para sanar el daño, pero López Obrador se negó a trabajar de nuevo con una empresa así. El caso ha cimbrado a la política americana desde el inicio.

Por el momento no se ha confirmado la muerte de Alan García. Lo cierto es que las autoridades locales lo reportan grave, con “un traumatismo por arma de fuego en el lado derecho de la cabeza”. Está siendo operado de urgencia y sus familiares y seguidores aguardan fuera del hospital ubicado en Lima, la capital del país. García intentó durante el último año abandonar el país para evitar una persecución policiaca.

Lo cierto es que las acusaciones por corrupción con Odebrecht no apuntan directamente al expresidente. El vínculo más cercano es con su secretario Luis Nava. Este último habría recibido al menos 4 millones de dólares por parte de la empresa carioca para conceder privilegios en obras públicas clave durante el gobierno de Alan García. Aún así, el expresidente ha preferido un disparo en la cabeza antes de un proceso legal.

El último reporte local indica que el expresidente Alan García ha fallecido debido a las lesiones del impacto de bala.