Odebrecht volverá a operar en México para 2023

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La constructora brasileña ha solicitado a la cuarta transformación una oportunidad para volver a trabajar en México. Después del desastre de sobornos que elevó a escala global sus operaciones ilícitas por el continente americano, Odebrecht ha tenido que pagar miles de millones de dólares en perdones para volver a operar en países como Perú, Estados Unidos y otros.

El presidente López Obrador aseguró que no será posible realizar nuevos acuerdos con una empresa que tiene investigaciones abiertas en México, en donde la fiscalía asegura que pronto se harán los avances para dar con los responsables. Por lo tanto, ninguna dependencia mexicana tiene permiso para trabajar con Odebrecht en al menos tres años. Esto significa que podrían regresar a competir por contratos de obra pública después de la primera mitad del sexenio morenista.

La relación con el PRI

Después de que varios apellidos élite dentro del PRI se llenaran de acusaciones por recibir sobornos de la empresa carioca, el nuevo gobierno no quiere que se le relacione con una marca que ha llevado a la cárcel desde empresarios hasta expresidentes en todo el continente americano. Recordemos que en Perú hay al menos dos antiguos mandatarios que están tras las rejas por esta red de sobornos (uno de ellos incluso se suicidó cuando iba a ser detenido). En Brasil se vive un escenario similar.

Odebrecht ofrece 300 millones de dólares al gobierno mexicano para olvidar lo que pasó hace algunos años. Los primeros datos de sobornos de la brasileña en México datan de 2010, justo a la mitad del sexenio de Felipe Calderón. Para el siguiente periodo de gobierno federal, las relaciones ilegales entre nuestro país y la constructora no hicieron más que incrementarse. Emilio Lozoya es el principal acusado por esta red, asegura Santiago Nieto, ahora investigar de fortunas desde hacienda.

El veto a Odebrecht no es nuevo. Ya en el último año del gobierno peñista se dio la orden de no trabajar con esta empresa (y de que no pudiera tener participación en nuestro país de ninguna forma) al menos por 2 años y medio. Es decir, ya existía una negativa para los constructores brasileños hasta mediados del 2020.

Ninguna obra del tabasqueño disponible

El hecho de que el gobierno obradorista los vete solamente tres años abre la puerta para que se pueda trabajar con Odebrecht en la cuarta transformación.

Por lo tanto, ninguna de las grandes obras del obradorismo estará involucrada con Odebrecht. El tren maya, la obra mexicana más ambiciosa de las últimas décadas, está buscando constructores y los contratos para iniciar operaciones ya están por comenzar. Además del tren turístico, también hay avances para un nuevo aeropuerto internacional en el centro del país, proyectos carreteros importantes y la construcción de una refinería en Tabasco. En ninguno de estos podrá existir, al menos tres años, la huella de Odebrecht.