No hay ningún avance en estos programas que prometió AMLO

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El presidente de la República ha hecho de la comunicación una de sus mejores herramientas, el titular del Ejecutivo no se ha cansado de pregonar los valores de la Cuarta Transformación y sus planes de para reconstruir al país, pero como dice el dicho: el que mucho abarca poco aprieta.

Superada la línea de los primeros 100 días de gobierno, López Obrador demostró que su gran músculo es la aprobación de la gente, pero la eficiencia en la implementación de programas sociales continúa siendo altamente cuestionada.

Ejemplo de este rezago es la Estrategia Nacional de Lectura, que fue anunciada con el aire romántico que caracteriza a los eventos donde participa Beatriz Gutiérrez, la esposa del presidente. Aquella ocasión la población de Mocorito atestiguó la promesa de construir un país lector, sin embargo, al 28 de marzo, dos meses después de la presentación de la estrategia, nadie sabe en qué consiste o cuándo comenzará a ejecutarse.

En una solicitud de transparencia hecha por el portal Animal Político a la Secretaría de Cultura, esta respondió que no cuenta con dicha Estrategia:

“El área que está elaborando el documento formal de la estrategia es la Coordinación Nacional de Memoria Histórica y Cultural de México”, dicha Coordinación se encuentra adscrita directamente a la Oficina de Presidencia de la República y no a esta Secretaría de Cultura, por lo que, con el fin de que pueda tener acceso a la información que requiere, se sugiere ingresar una nueva solicitud de información ante dicho sujeto obligado”, añadió.

Al preguntar directamente a la Oficina de Presidencia, esta declaró que no es competente para atender la solicitud de información sobre la Estrategia Nacional de Lectura ni sobre los planes de la Coordinación Nacional de Memoria Histórica. Además, justificó que no tiene obligación legal de contar con documentos sobre lo que diga el presidente.

La Oficina de la Presidencia concluyó su respuesta diciendo que para conocer la Estrategia Nacional de Lectura es necesario realizar solicitudes de información y consultar a la Secretaría de Cultura, el sujeto obligado, es decir se pasaron la bolita.

¿Todo se queda en promesas?

A la Estrategia Nacional de lectura se debe sumar también el plan para basificar a 80 mil trabajadores eventuales en el sector salud, como lo anunció el presidente el 27 de enero en Sonora.

A pesar de los dichos de López Obrador, ni la Secretaría de Salud, ni la Presidencia tienen los datos sobre dónde están o en qué áreas emplean a esos supuestamente 80 mil trabajadores eventuales, es decir, no hay plan para contratar a los trabajadores eventuales.

Los mismo ocurre con el programa de pesca sustentable para el Alto Golfo de California, que pretende proteger a la vaquita marina, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la principal encargada de este programa, respondió mediante la Comisión Nacional para el Conocimiento y Usos de la Biodiversidad (CONABIO) que “no posee información sobre el Programa Integral para la Sustentabilidad Pesquera en el Alto Golfo de California”.

Por si estos programas parecen poco importantes, el Gobierno de López Obrador tampoco ha cumplido en un tema medular, el que respecta a las pipas adquiridas para contrarrestar la crisis que produjo el combate contra el huachicoleo el pasado enero.

El manejo de las pipas y la capacitación de los conductores estarían a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) como parte de una activación del Plan DN-III. Sin embargo, a una solicitud de información, el Ejército respondió que no tenía documentos sobre la activación y la aplicación del plan.