El 80% de los jueces acusados de corrupción son intocables

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Han pasado ya años desde que el sistema judicial mexicano se empezó a llenar de escándalos. Se supone que este poder sería el contrapeso ideal para evitar los abusos de la corrupción o el nepotismo del ejecutivo y legislativo, pero también los jueces, magistrados y ministros han caído en graves casos de opacidad, abuso de poder y corrupción específica.

A pesar de los señalamientos o las pruebas en contra de jueces corruptos, solamente el 2.2% de los casos termina en destitución.

Los hombres de toga negra acusados de mala conducta, prácticas ilegales o corrupción clara son mayormente intocables. El caso de jueces y magistrados es el más impune, ya que ocho de cada diez acusados continúa en el cargo a pesar de las acusaciones en su contra. La destitución de un juez federal en México es algo prácticamente imposible, siendo más común un sismo mayor a seis grados, asegura el periódico El Financiero.

Se trata de un tema delicado que no ha sido atendido por los otros poderes federales. El legislativo actual ya está trabajando en reformas que apliquen mucha más apertura en el sistema judicial mexicano, anclado en el sincretismo y la opacidad. Ricardo Monreal, el líder morenista en el senado, se ha lanzado contra los hombres de toga: «no es una amenaza, pero el Poder Judicial cambia desde adentro o lo cambiamos nosotros desde afuera», dijo.

Lo cierto es que durante los últimos nueve años solamente han sido despedidos 11 jueces mexicanos, es decir, poco más de uno por año. La cifra es alarmante si se toma en cuenta la cantidad de reclamos y denuncias acumuladas. Durante el mismo periodo fueron cesados solamente cuatro magistrados federales, lo que deja ver todo un sistema de blindaje especial para elementos de alto poder en el judicial mexicano.

El caso de Los Porkys

El último caso en sacudir al ecosistema judicial fue el despido del juez que protegió a los Porkys. Se trata de Anuar González Hemadi, un hombre que claramente trabajara un caso en favor de un grupo de agresores sexuales que atacaron a una menor de edad.

Con sobornos, protección especial y decisiones claramente tomadas para manchar la imagen de la víctima, este juez fue ubicado por la prensa nacional hasta que el cúmulo de evidencia generó su despido.

Pero se trata de un caso especial que solamente fue castigado cuando el caso se hizo público. A diferencia de este, hay cientos de casos de jueces corruptos o acusados de actos ilegales que no trascienden y las víctimas no ven ni un solo progreso en sus demandas.

La mayoría de los acusados continúa en activo, algunos solamente son castigados con suspensiones momentáneas pero rápidamente vuelven a trabajar.

Los casos ubicados de ilegalidad son mayormente protección especial a alguna de las partes, declaraciones patrimoniales, acoso sexual en su área de trabajo, entre otras. El nuevo gobierno asegura que es necesaria una limpia de nepotismo y corrupción en el poder judicial, un pilar nacional que siempre ha gozado de blindajes especiales.