AMLO: funcionarios vamos a trabajar sábados e incluso domingos

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Se acerca una de las iniciativas de ley más polémicas de las últimas semanas. El obradorismo ha trabajado con esta premisa de sacudir las reglas del juego federal desde que inició sus actividades en diciembre pasado. Se han reducido sueldos, se han eliminado cargos considerados extras, también se ha optado por trabajar con austeridad presupuestal y ahora se impulsa una iniciativa para obligar a funcionarios públicos a trabajar fines de semana.

Se trata de una sacudida a la forma de vida de los funcionarios públicos, acostumbrados a laborar de lunes a viernes, una conquista sindical que se ha instaurado desde hace décadas. Para López Obrador es necesario que se trabaje obligatoriamente los días sábados e incluso los domingos, aseguró el tabasqueño. Para el presidente mexicano se trata de un cargo honorario que debe extenderse al máximo.

Parte de la Ley de austeridad

Esta medida se encuentra dentro de la ley de austeridad que se está impulsado por su partido en las cámaras legislativas. El presidente busca que se trabaje en México, desde el servicio público, al menos seis días a la semana. Esto no mantiene contentos a varios sindicatos, quienes ya están alistando sus descontentos públicos por una iniciativa que está cercana a aprobarse y que cambiaría el tablero laboral en el país.

Recordando la iniciativa del michoacano José María Morelos, el tabasqueño aseguró que trabajar en el gobierno mexicano los convierte en “siervos de la nación”, asegurando que el cargo podría incluso no tener remuneración económica y aún así sería satisfactorio. Ante la pregunta de si se debería extender la jornada laboral a 56 horas semanales, el morenista aseguró que su propuesta es no descansar ni un solo día para solucionar los problemas del país.

El modelo de trabajo AMLO

Acostumbrado a iniciar sus labores a las cinco de la mañana y terminarlas después del atardecer, el tabasqueño afirmó que no hay mucho tiempo para descansar en un país que enfrenta una crisis económica, de violencia y delincuencia. Este modelo ha incomodado incluso a su gabinete, quienes apenas aguantan el ritmo de trabajo del morenista. La idea de replicar esta forma de trabajo en todos los funcionarios públicos del país claramente enfrentará críticas grandes.

Esta ley de austeridad llega justamente a cinco meses de trabajo de López Obrador. Desde antes de entrar en funciones, durante la transición con el gobierno peñista, el morenista lanzó varias iniciativas a través del partido guinda para reducir el sueldo de funcionarios públicos, además de restarles beneficios como autos de lujo, escoltas, prestaciones y viajes de lujo, entre otros.

“Está muy difícil que haya un trabajo más satisfactorio que el de servir al prójimo, aunque se gane poco y se trabaje mucho”, comentó, dejando en claro que este sexenio no seguiría la línea que tradicionalmente marcó el PRI y el PAN, en donde ser político significaba una fortuna inmediata. La oposición ha asegurado que esta iniciativa afecta a los derechos laborales de miles de trabajadores mexicanos, por lo que ya preparan una alianza para impedir esta avanzada.