Puedes comprar un cráneo en México con 500 pesos

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Desde hace décadas que en este país se puede acceder a un cadáver con cierta facilidad. Legalmente no debería de ser tan sencillo, pero las autoridades no se enfocan en detener la exhumación de cuerpos de panteones y cementerios mexicanos. Hoy en día, con un poco de referencias cualquiera puede acceder a un cráneo humanos con costos de 500 pesos y hasta 2,500 (en caso de que se quiera un cráneo sin piel ni cabello).

La mayoría de los consumidores para este servicio son jóvenes estudiantes de carreras de análisis anatómico, como odontología, medicina, enfermería, entre otros. Para lograrlo, los estudiantes tienen que comprar cráneos a otros estudiantes ya graduados o a enterradores que trabajen en panteones locales. Una investigación de Vice México nos deja ver que el negocio es fuerte a pesar de violar los artículos 280 y 281 del código penal federal.

Testimonios recabados por este medio mexicano cuenta que los estudiantes tienen que limpiar los cráneos que aún tienen trozos de piel y cabello, por lo que deben pagar mucho más dinero por un cráneo bien limpio (generalmente en sosa caústica y jabón). La mayoría de los huesos entregados son de morgues o fosas comunes, en un país en donde han muerto más de 250,000 personas por una guerra contra las drogas.

Los estudiantes que no quieran tener entre sus manos el cráneo de alguna persona pueden optar por modelos profesionales hechos de materiales caros, pero sus precios van desde los 2,000 hasta más de 30,000 pesos. Las personas entrevistadas aseguran que lo mejor es trabajar con huesos reales, sobretodo los jóvenes dedicados a odontología o medicina. La demanda se incrementa con estudiantes de odontología, en donde también solicitan dientes de alguna persona fallecida.

El principal promotor de este negocio es el sepulturero mexicano. Se trata de trabajadores que rápidamente fijan precios ante las necesidades de los interesados y obtienen en tiempo récord el hueso deseado: desde dientes sueltos, a 25 por pieza promedio, hasta cráneos y otros huesos como fémures, costillas, extremidades o incluso el cuerpo entero. La mayoría los sacan de la fosa común, aseguran.

Uno de los más grande problemas es que la mayoría de huesos se entregan con pelos y trozos de piel, lo que deja ver desentierros prematuros (a pocas semanas de que el cuerpo ha sido enterrado). La ley debería vigilar este tipo de prácticas para asegurar la sanidad del proceso, en donde los responsables pueden pasar de doce meses hasta cinco años en prisión por el delito de exhumación de cadáveres.  

Mira toda la información en este reportaje de Vice México.