La sal de Colima triunfa desde tiempos prehispánicos

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En México se produce la famosa sal de Colima, un tipo de sal que por su composición química potencia el sabor de los alimentos sin saturar al paladar. Es un producto que tiene humedad, minerales de la tierra y no tiene ni flúor ni yodo añadido.

La sal de Colima se ha utilizado en México desde la cocina prehispánica. Los habitantes de la laguna de Cuyutlán descubrieron su valor para usarse en los alimentos, informó Animal Gourmet. El proceso con el que se elabora ha cambiado con los años, sin embargo mantiene su calidad.

Cuyutlán se encuentra en el municipio de Armería, aquí está la Cooperativa de Salineros de Colima, un grupo que se ha dedicado por años a preservar las técnicas de elaboración de este tipo de sal. Ellos son los principales productores y actualmente está conformado por 192 personas y cada uno tiene una zona de trabajo.

Mario Ponce es el presidente de la cooperativa, explicó que cada socio aprendió la técnica de sus padres y abuelos, y planean transmitirla a las siguientes generaciones. Casi todos viven en otras comunidades y producir la sal de Colima es su principal fuente de ingreso. Esta actividad económica está directamente relacionada con la calidad de vida de las comunidades cercanas a las salineras.

Anualmente la venta de este tipo de sal produce 5 millones de pesos. En Cuyutlán hay 3 mil 500 hectáreas por lo que pueden producir 39 mil toneladas al año. Sin embargo, esta actividad solo puede realizarse cuatro meses al año, es por esto que los miembros de la cooperativa se dedican a otro tipo de oficios como la albañilería o la carpintería, entre otras actividades.

Un kilo de sal directamente de la cooperativa cuesta 1 peso y 25 centavos. Al comprarla en otros lugares de la república el costo se puede elevar hasta los cinco pesos por kilo. Toda la sal proveniente de la cooperativa tiene su etiqueta y marca. Sin embargo, debido a su popularidad, otros comercializadores clonan el sello de autenticidad para vender otro producto.

Cómo distinguirla de otros productos

Según el chef Nico Mejía hay varias maneras de distinguir la sal de Colima de otros tipos. Primero, los cristales de la sal de Colima tienen una gota de agua en el centro por lo que a la hora de apretarlos se desintegran fácilmente y dejan una percepción de humedad en los dedos.

Cuando se prueba, el grano de la sal se disuelve rápidamente en la lengua. La salinidad es moderada, una de las cualidades de este producto, ya que da equilibrio y no sala de más. Además, el color de esta es completamente blanco, ya que tiene un proceso de filtrado y removido de impurezas.

Los cristales reflejan la luz y son brillantes. Y por último, la sal de Colima nunca es refinada. El grano es más pequeño en comparación a la sal de mar.

La cooperativa busca que su producto obtenga la denominación de origen. Con esto lograrán la protección del terruño, se reconocerá la autenticidad del procedimiento y se mejorarán las condiciones de los salineros. Para obtener la denominación se debe comprobar que el producto es distinto al de cualquier otro lugar. En los granos de este tipo de sal hay de 60 a 85 minerales contenidos naturalmente que benefician al cuerpo humano.

Con información de Animal Gourmet.