¿Hay nexos entre un cártel y el gobierno de Venezuela?

- Por

Durante los últimos años, casi todos los gobiernos en Latinoamérica emprendieron una lucha contra el narcotráfico; sin embargo, Venezuela es la excepción, pues creó un sistema para empoderar su propio cártel.

El nombre de Cartel de los Soles, tiene que ver con las estrellas doradas que los generales de la Guardia Nacional Bolivariana llevan en sus uniformes, y se utilizó por primera vez en 1993, cuando Ramón Guillén Dávila y Orlando Hernández Villegas, altos mandos de la institución fueron acusados de narcotráfico.

Venezuela al servicio del narco

Actualmente, dicho nombre se emplea para nombrar a todos los funcionarios del gobierno implicados en el tráfico de sustancias ilícitas, los cuales están diseminados en todos los organismos estatales.

Respecto a la identidad de estos funcionarios, el portal InSight Crime dio a conocer en mayo de 2018, que cuenta con 123 archivos con información de los servidores públicos implicados, los cuales hasta el momento no han sido revelados.

Sin embargo, el problema del narcotráfico operado por la burocracia venezolana, está vigente desde la década de los noventa, cuando el narcotraficante Walid Makled habló abiertamente sobre el tema.

Considerado uno de los narcos más poderosos de Venezuela por aquella época, Makled admitió que su poder se derivaba de sus estrechos nexos con miembros del ejército venezolano.

Makled controlaba Puerto Cabello, un lugar donde 70% de los narcóticos que se enviaban desde Colombia, llegaban a Venezuela desde ahí, para después continuar su camino hacia Estados Unidos.

Pese a ello, la operación del grupo delictivo pasó durante décadas como desapaercibida; hasta que el pasado mes de febrero, Hugo Carvajal Barrios, ex jefe del servicio de inteligencia de Venezuela publicó un video en el que denunciaba al presidente Nicolás Maduro por ayudar a este negocio.

Más denuncias sobre el Cártel de Los Soles

Fue entonces, cuando sucesos como el aterrizaje del vuelo de Air France en París el 10 de septiembre de 2013, con aproximadamente 1.3 toneladas de cocaína a bordo hizo eco.

Esto debido, a que el  vuelo partió del aeropuerto internacional de Venezuela en Caracas, donde la Guardia Nacional Bolivariana fue la responsable de brindar seguridad.

Al final, todo terminó con el arresto de varios militares, incluido un primer teniente de la Unidad Antidrogas de la Guardia, según reportes posteriores.

Pero ese no fue el único hecho, en 2015, la Administración de Control de Drogas de los Estados Unidos (DEA) detuvo en Haití a Efraín Antonio Campo Flores y Francisco Flores de Freitas, cuando intentaban 800 kilogramos de cocaína hacia Estados Unidos.

Los implicados resultaron ser sobrinos de Celia Flores, la esposa de Nicolás Maduro y fueron sentenciados a 18 años de prisión por conspirar para importar cocaína a los Estados Unidos.

Todo parece apuntar a que las redes existen dentro las instituciones militares y estatales. Tal es el caso de Nestor Reverol, ex jefe de la agencia antidrogas en Venezuela, quien está acusado por Estados Unidos de recibir pagos de narcotraficantes a cambio de ayudarlos a traficar cocaína hacia EU.

Corrupción alienta al narco

“El presidente Maduro, en lugar de hacer a un lado a los acusados de narcotráfico, los ha ascendido a los más altos cargos, quizás calculando que si el régimen cae ellos serán los que más tengan que perder y por consiguiente harán lo máximo posible para preservar al régimen, y a su cabeza”, indicó InSight Crime, quien lleva años investigando el cártel.

“No usamos el término el Estado narco simplemente porque hay muchas otras actividades criminales y economías dentro de Venezuela que han penetrado en los niveles más altos del gobierno, no simplemente el tráfico de drogas”, explicó Jeremy McDermott, cofundador del citado medio.

De esta forma, la corrupción está convirtiendo a Venezuela en uno de los principales centros del tráfico de cocaína en el mundo, porque no hay más dinero que robar del presupuesto gubernamental.

“El cartel de los Soles es hoy una red dispar de traficantes, que incluye actores estatales y no estatales, pero que operan en su totalidad con la venia y la protección de importantes figuras del gobierno venezolano. Sin esa fachada política clave, y el pago a las personas correctas, se detienen las operaciones de contrabando”, puntualizó InSight Crime.

Con información de InSight Crime y VICE

Lee la investigación completa en VICE