Gobierno mexicano contrata a creadora del montaje Florance-Cassez

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Cerca de cumplirse los 100 días de gobierno de la administración del presidente López Obrador, las voces críticas apuntan sus comentarios al contraste de un presidente con la popularidad más alta de la historia, pero con un gabinete mediocre y un equipo de trabajo de dudosa calidad.

El señalamiento proviene desde la campaña presidencial del ahora titular de Ejecutivo, en la que fue criticado por abrir las puertas de Morena a personajes con dudosa calidad moral y ética, procedentes de todos los partidos de oposición. Los señalamientos ahora cobran más peso por la falta de acción de los colaboradores.

El caso de Azucena Pimentel, quien ahora es integrante del área de Atención a Prensa Nacional e Internacional y es subordinada del director adjunto de Comunicación Social, Jesús Cantú, llama la atención por el mediático caso en que estuvo envuelta Pimentel.

La Coordinación General de Comunicación Social de la Presidencia contrató a Pimentel, quien fuera la productora del más famoso montaje televisivo que se recuerde en México: la detención de la francesa Florence Cassez y la banda de secuestradores Los Zodiacos.

Pimentel fue responsable de los asuntos tras las cámaras de aquel programa matutino Primero Noticias, conducido por Carlos Loret de Mola, que la mañana del 9 de diciembre de 2005 transmitió en vivo el espectacular rescate de tres personas secuestradas por la banda Los Zodiacos,en el rancho Las Chinitas, sobre la carretera México-Cuernavaca.

¿Cómo llegó ahí?

Distintas versiones apuntan a que la llegada de la comunicadora Pimentel al área de Comunicación Social de la Presidencia se debe a una recomendación directa de Bernardo Gómez, vicepresidente de Televisa y consejero del propio Presidente López Obrador.

Ambos, Pimentel y Gómez, estaban en la cabina de mando del programa Primero Noticias durante la transmisión de aquel montaje, cuyas consecuencias internas impactaron directamente en el reportero Pablo Reinah, quien fue despedido de inmediato y luchó contra Televisa para limpiar su nombre. Pimentel conservó su trabajo entonces. Estuvo en su puesto doce años y luego se fue a Televisión Azteca.

A pesar de las versiones, ninguna de las partes involucradas quiso hablar del tema.

La propia Pimentel respondió a un mensaje directo en Twitter, en el que menciona, en un mensaje respetuoso y lleno de serenidad, que aquel asunto es ya muy viejo: “una historia muy repasada y ya con nada nuevo qué decir”.

Hay que recordar que las acciones de Pimentel y de los involucrados en el Caso Cassez fueron calificadas por la Suprema Corte de Justicia como una “escenificación ajena a la realidad”, donde se pudo observar la total falta de ética de los involucrados en el montaje televisivo: periodistas, productores, conductores, funcionarios y policías.

La gran pregunta de la opinión pública es si una persona con los antecedentes de Pimentel tiene cabida como funcionaria pública en la Cuarta Transformación.