Estados Unidos cree que Nicolás Maduro podría pedir exilio en México

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Es un tema delicado desde hace meses. Estados Unidos ha insistido repentinamente en que Venezuela necesita paz y que solamente ellos la pueden otorgar, todo con la intención de derrocar al gobierno chavista y de paso generar acuerdos petroleros que se han negado durante décadas. El tema ha obligado a varias naciones del mundo a posicionarse sobre el caso venezolano, en donde los yanquis prefieren al opositor Juan Guaidó.

Si bien internamente continúan los apagones masivos, la violencia, la represión y el choque entre madurista y guaidoistas, desde afuera ya se analiza qué hacer en caso de que Nicolás Maduro decida abandonar el poder después de años de presión por parte de varias naciones poderosas del planeta. Uno de los temas que se han discutido en la cámara de representantes de Estados Unidos es en dónde podría exiliarse el presidente venezolano en caso de declinar. Todo apunta a México o Noruega, declararon.

El gobierno mexicano ha causado polémica después de decidir apoyar al régimen chavista de Maduro, contrario a la opinión de prácticamente todo el continente americano, quienes han condenado sus acciones políticas y apoyan a Juan Guaidó. Por lo tanto, en Estados Unidos ya consideran que el político venezolano podrían solicitar exilio en México en caso de que la crisis lo orille a separarse de su cargo.

Mike Pompeo, el secretario de estado, asegura que ya tiene comunicación directa con Noruega y México sobre el tema. Pero también dejó en claro que lo más importante es no negociar ni generar diálogos con Maduro, recalcando que la misión de Estados Unidos es sacarlo del poder lo antes posible. México ha sido reconocido históricamente por abrir las puertas a personajes perseguidos por cuestiones políticas (León Trotsky, los niños españoles, el exilio republicano e incluso se ha solicitado que den asilo a Julian Assange).

López Obrador ha mostrado más apertura que sus predecesores, pero también ha confirmado que no hay comunicación vigentes con Venezuela (más allá de la visita de Nicolás Maduro a la toma de posesión del tabasqueño). Lo cierto es que el gobierno de Venezuela enfrenta una de sus crisis económicas y sociales más fuertes en la historia. “Su momento ha llegado, su tiempo se le acabó el tiempo, es hora de que se vaya”, comentó Pompeo, dejando en claro que Estados Unidos ya espera la renuncia del mandatario.

Por el momento, el gobierno mexicano no ha dado ni una sola declaración sobre la posibilidad de dar exilio a Nicolás Maduro. Si bien las relaciones entre ambos países son sanas, recibir a un político con ese nivel de acusaciones por corrupción, crímenes de lesa humanidad y abuso de poder no es lo ideal para mantener la popularidad de López Obrador. El tabasqueño ha buscado hacer de México la nación que abra el diálogo de conciliación entre Venezuela y las naciones que se oponen al chavismo.

El gobierno mexicano ha señalado que no se ha planeado recibir al presidente de Venezuela en caso de un exilio, con lo que se tuerce la declaración de Pompeo sobre una cercanía con México para planear esta asilo al venezolano de bigote grueso. Al mismo tiempo, en Venezuela se continúan viviendo algunos apagones.