El problema de tener VIH en la era AMLO

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Para enfrentar los problemas en el sector salud que encontró la nueva administración Federal, el presidente López Obrador optó por la desaparición del Seguro Popular para unificar estos servicios con los del Instituto Mexicano del Seguro Social, lo que para especialistas en el sector salud en un terrible error.

En su pasada gira por los Cabos, el presidente fue contundente: “El Seguro Popular no era seguro ni era popular”, manifestó, además de asegurar que la corrupción provoca que a pesar de la inversión de 4 mil millones de dólares que el Gobierno realiza, no existan medicamentos en los hospitales.

Lo que parece un hecho es que la desaparición del Seguro Popular dejaría a la población que no tiene IMSS ni ISSSTE sin atención para cuidados intensivos neonatales, enfermedades metabólicas en menores de 10 años, trastornos quirúrgicos, congénitos y adquiridos en menores de 18 años, cáncer y enfermedades infectocontagiosas: VIH/SIDA.

La alta especialización está en riesgo pues la estrategia para universalizar los servicios de Salud no prevé el acceso a hospitales de tercer y cuarto nivel de atención.

Es decir que en ocho estados del suereste mexicano, los beneficiarios del Seguro Popular deberán acudir a las unidades del IMSS Bienestar, que solo brindan atención de primer y segundo nivel (primer contacto, medicina interna, cirugía general), mientras que el Seguro Popular tenía Unidades Hospitalarias de Alta Especialidad para tercer y cuarto nivel (patologías complejas, trasplantes).

Desaparecer el programa de salud, el cual fue creado por Julio Frenk Mora durante la administración panista del expresidente Vicente Fox, es una decisión que se da dentro de los primeros 100 días de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien el 14 de diciembre firmó un convenio con ocho estados: Guerrero, Oaxaca, Campeche, Chiapas, Veracruz, Quintana Roo, Tabasco y Yucatán.

Quiénes son los afectados

Al respecto, José Ángel Córdova, exsecretario de Salud, alertó que esta acción quitaría la posibilidad de que personas sin recursos accedan a tratamientos y cirugías que son parte del Fondo de Protección contra Gastos Catastróficos.

Córdova consideró que el planteamiento de la actual administración por descalificar al Seguro Popular es un error, pues se creó con la finalidad de ser un modelo de justicia social y darle acceso a la población sin recursos a tratamientos inalcanzables en su condición.

El exfuncionario estimó que el IMSS no cuenta con la capacidad para atraer los servicios que ya otorga el Seguro Popular. Sin embargo, cree que el Seguro Social y la Secretaría de Salud podrían encargarse de las compras consolidadas para evitar la corrupción en los estados, que ha sido evidenciada por la actual administración.

Fusión de servicios

La coordinadora de Salud y Finanzas del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), Judith Méndez, opinó que, lejos de desaparecer al Seguro Popular, la estrategia de federalización de la salud será una fusión de los sistemas actuales, para dar cobertura a las poblaciones sin seguridad social, debido a que en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019 se le asignó 71 mil 215 millones de pesos.

Sin embargo, ya que las unidades de IMSS Bienestar, que se prevé que reciban a quienes eran atendidos por el Seguro Popular, solo dan servicios de primer y segundo nivel, Méndez planteó que se tendría que seguir haciendo uso de la infraestructura y personal del Seguro Popular para la atención de tercer y cuarto nivel, esto es, en el caso de que los pacientes requieran atención altamente especializada, como trasplantes o neurocirugías.

A pesar de las buenas intenciones, en los estados en que arrancará el programa de salud este año aún no existe claridad sobre cómo se implementará.

La demora de los nuevos lineamientos de la operación del sistema de salud de Bienestar, donde estará integrado el IMSS con el extinto Seguro Popular, mantiene estancadas las acciones en los estados del país en que arrancará el programa este año.

Por otra parte, una fuente cercana a la delegación del IMSS en Oaxaca informó que aún no tienen fecha oficial de la eventual integración de los usuarios de Seguro Popular al Seguro Social, aunque, extraoficialmente trascendió que este proceso tardará un año más.