Suspenden apoyo a pescadores y así peligra la vaquita marina

- Por

Desde el 2015 se inició una serie de estímulos económicos para que más de mil embarcaciones no pescaran en cierta zona mexicana. La intención del gobierno de Enrique Peña Nieto era evitar que hubiera actividad pesquera en los sitios en donde habita la vaquita marina (una de las especies animales mexicanas con más riesgo de extinción). A cada pescador de la zona se le entregó un apoyo económico que ha sido cancelado desde que llegó López Obrador al poder.

Todo apunta al alto golfo de California, en donde miles de pescadores se han reunido para declarar que sin este apoyo tendrán que regresar a la pesca inmediata en el lugar. Por el momento exista una veda nacional que impide esta actividad que pone en riesgo directo a la vaquita marina. Los últimos datos sobre este animal no son alentadores: se habla de la existencia de tan solo 22 ejemplares. La pesca de totoaba en el golfo norteño del país (generalmente hecha con red) ha destruido a la vaquita marina.

Los pescadores se han reunido para expresar la situación de alerta que los obliga a retomar actividades en el mar mexicano. Y es que en el Presupuesto 2019 no hay ni una sola línea que refiera a los apoyos a pesqueros para evitar la extinción de este animal mexicano. Todo esto directamente relacionado y los afectados ya esperan una declaración o visita del mandatario para atender la crisis de la zona. Lo que sí ha sucedido es que el nuevo gobierno ha prometido conservar a la vaquita marina de inmediato.

Durante seis años, prácticamente todo el sexenio peñista, se han inyectado recursos por más de 1,565 millones de pesos para proteger a esta especie del mar mexicano. Los esfuerzos han evitado que desaparezca, pero no han habido avances considerables para que la vaquita marina salga de la clasificación de especie en peligro. Una de las acciones que más ayudó a eliminar la caza de esta especie fueron los apoyos económicos a pescadores del lugar. La idea, proponen, es rehabilitar esta ayuda para no tener que reanudar la actividad pesquera.

El otro gran problema es la pesca ilegal de totoaba. Recordemos que la vejiga de este animal se vende a precios altísimo en el continente asiático, lo que ha creado mafias pesqueras de gran capacidad y presupuesto para la pesca de este animal. Y es justo en las redes que se usan para encontrarlo, en donde han quedado atrapadas miles de vaquitas marinas que mueren de inmediato.

Los pescadores mexicanos quieren demostrar al gobierno federal que ellos no cazan totoaba, por lo que las estrategias deberían apuntar a los verdaderos responsables. Muchos aseguran que ya han empezado a salir a pescar a pesar de la veda, después de más de tres meses sin recibir los apoyos económicos del gobierno. Pero el gobierno ya había anunciado en febrero pasado que contemplaban reactivar los recursos, asegurando que se debían 84 millones por dos meses de inactividad.

Dentro del programa de apoyos para conservar a la vaquita marina, el gobierno mexicano aseguró que tendría pláticas con los afectados para reajustar los montos y evitar la pesca en la zona. Pero los pescadores afirman que no hay nada resuelto, por lo que se habla de 2.577 personas afectadas por la falta de pagos. Actualmente hay una veda permanente en un territorio marino de 1,300,000 hectáreas,