Un policía corrupto gana 14,000 pesos al mes en ‘mordidas’

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Una de las grandes críticas al sistema de justicia mexicano es la poca honestidad dentro de las fuerzas del orden. En varios estados del país es mucho más traumante lidiar con policías que sentirse seguro rodeado de ellos. Esta sensación de desconfianza e inseguridad ante los uniformados puede entenderse cuando se revisan las cifras de corrupción interna en la policía mexicana. La práctica ha llegado al punto de tener nombre: mordida.

Se han intentado esfuerzos grandes para evitar que los oficiales recurren a la extorsión en su trabajo, sobre todo a los oficiales encargados de la seguridad vial. Los famosas tránsitos han hecho populares todo tipo de sobornos, extorsiones y formas de atraco que han trascendido hasta la memoria colectiva de los mexicanos. Cuando una persona se pasa un alto o maneja sin cinturón de seguridad y es detenido por un tránsito, se entiende que puede evitar la multa si logra algún acuerdo económico con el uniformado.

Testimonios recabados por Vice, el medio digital para la juventud mexicana, nos dejan ver que tan solo de extorsiones a ciudadanos, un elemento de tránsito vehicular puede llevarse a la bolsa hasta 14,000 pesos mensuales. La mordida ha permanecido sin importantes el color del gobierno en turno, del gobernador o de los alcaldes, y se sabe que la práctica se tolera y en ocasiones se estimula desde el interior de las academias policiacas. Un testimonio declara al medio que sin estas extorsiones no podría sostener su hogar.

La declaración anónima del tránsito señala que el salario de los policías de la capital mexicana es bastante bajo como para actuar a diario con la rectitud esperada. Ganan aproximadamente 533 pesos al día, por lo que el uniformado asegura que prácticamente él y todos sus colegas en el trabajo recurren a diario a la mordida. Pero asegura que buena parte de esta transacción ilegal empieza por los conductores, quienes no respetan la ley vial y fomentan el soborno para evitar multas mucho más costosas.

La vida de los tránsitos de la Ciudad de México es bastante agitada. En principio, la sociedad ejerce un repudio total ante los uniformados y en segunda porque la capital mexicana es la urbe con más vehículos, tráfico y problemas viales en todo el país. La Ciudad de México incluso es la capital número cuatro con peor tráfico del continente americano. Ante este panorama de presión y ajetreo, el policía vial señala que la extorsión agiliza su trabajo, ya que no tiene tiempo de estar infraccionando a cada conductor detenido.

El otro proceso que fomenta la mordida son los montos. Las multas en la Ciudad de México también son de las más elevadas a nivel continental. El reglamento vial establece que pasarse una luz roja con el vehículo debe ser sancionado con un monto de entre 840 a 1690 pesos. El no usar cinturón de seguridad dentro del vehículo puede ser multado entre 420-850 pesos. Con estos montos, los oficiales solicitan menos dinero para evitar infraccionar a los conductores. El agente entrevistado por Vice señala que pide mínimo 200 pesos en cada mordida, el precio puede ascender dependiendo de la falta administrativa.

Hagamos números. Si un policía llega a ganar cerca de 14,000 pesos mensuales en extorsiones a conductores, significa que realiza esta práctica ilegal unas 70 veces al meses (esto si consideramos que cada conductor le paga 200 pesos para evitar la infracción vehicular). Es decir, la práctica se hace al menos 2,3 veces cada día, lo que nos deja ver un alto nivel de corrupción dentro de las estructuras policiacas. Para este uniformado, siete de cada diez conductores solicitan una mordida antes que ser castigados con una multa.

En su defensa, el tránsito capitalino asegura que esta corrupción se exige desde arriba. Sus superiores solicitan cuotas a cada uniformado, lo que no les deja otra opción más que extorsionar si quieren mantener sus sitios o sus vehículos, dice. Los más castigados son los tránsitos a pie, quienes tienen que dirigir el tráfico vehicular con un silbato en la boca. Después se va ascendiendo hasta tener un vehículo o motocicleta. Los horarios son de al menos 16 horas diarias.

Mira toda la información en esta nota de Vice.