No se debe descartar una nueva Constitución Mexicana: AMLO

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Hablamos del documento más importante en un país lleno de conflictos políticos. México mantiene una constitución producto de años de guerras y acuerdos para intentar pacificar al país hace varias décadas. Para el presidente mexicano no es descabellado que en un futuro próximo el país necesite de una nueva constitución redactada desde cero. López Obrador indicó que actualmente el máximo texto político en el país acumula muchas reformas.

“Está muy parchada la constitución, muy remendada. No se debe descartar hacer una nueva”, comentó, después de dejar en claro que no será durante su presidencia cuando se impulse este cambio radical para la vida pública de México.El tabasqueño mencionó esto en un encuentro en donde precisamente se celebraba la redacción de la constitución de 1917, que actualmente rige al país.

Desde que fue redactada para pacificar a México después de su revolución, la constitución nacional acumula más de 700 reformas en poco más de cien años de existencia. Esta tendencia a reformar la carta magna ha alterado básicamente la estructura inicial de un documento que sirvió para evitar conflictos armados y pudo inaugurar una cierta estabilidad política en un país que vivió desde invasiones hasta dictaduras. Pero nunca antes se había mencionado abiertamente la intención de desecharla para crear un nuevo documento.

Obrador también declaró que su gobierno tuvo en la cabeza la idea de redactar una nueva constitución. Pero después de varios meses de análisis se decidió mantener la actual carta magna y solamente enfocarse en tres reformas considerables: el combate a la corrupción, la defensa de la democracia y la lucha intensa contra la impunidad. Todo esto sello de las últimas presidencias en México.

El panorama político actual no aceptaría una nueva constitución, un movimiento realmente atrevido y radical para intentar cambiar el rumbo político del país. Por eso mismo López Obrador asegura que decidió mantener con reformas su sexenio, pero no descarta que el gobierno que lo suceda pueda pretender una nueva constitución. Asegura que las futuras generaciones estarán ahí “para cuando entreguemos la estafeta a las nuevas generaciones, que ellos convoquen a un nuevo constituyente”, dijo.

Después de asegurar que un cambio así de fuerte sería inevitable para el país, el tabasqueño consideró que sus reformas son básicamente los inicios de una nueva forma de gobernar en México desde lo legal. Para el líder político mexicano, ya se está planteando algo así de radical al combatir el huachicoleo, la corrupción y la impunidad. Lo cierto es que los críticos del gobierno obradorista aseguran que en la redacción de la Cartilla Moral que el tabasqueño difundió hace unos días se puede ver una intención por imponerse a la carta magna.

Hace 102 años que México se rige bajo el mismo documento legal y es bastante cierto que más de 700 reformas han trastocado los objetivos iniciales. En un país tan protector de sus símbolos democráticos y patrios, la sola idea de crear una nueva constitución eriza la piel de varios sectores en el país. En concordancia con el tabasqueño, el gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, avanzó en el tema legal y presentó una iniciativa para convocar a la creación de una nueva constitución.

Para lograr estas ideas es necesario que dos terceras partes de la legislatura actual deba aprobar las iniciativas. Aún falta mucho tiempo para que López Obrador concluya su mandato en 2024, pero las aspiraciones de Morena por mantener el poder en las siguientes elecciones presidenciales podrían tener como motor la intención de crear una nueva constitución desde cero. A dos meses del primer gobierno de izquierda en el país, ya se prevén escenarios para la siguiente década.