México le va a cobrar impuestos a la popular Airbnb

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Hoy fue el día más activo para la secretaría de turismo en tiempo de Obrador. Los encargados del turismo nacional han dado a conocer varias iniciativas para incentivar los viajes dentro del país y también una serie de propuestas para que la población de escasos recursos pueda viajar gratis a destinos populares del mapa mexicano como playas o grandes ciudades.

Dentro de lo mostrado por el secretario Miguel Torruco se encuentra también una decisión polémica. El gobierno obradorista alista impuestos para el servicio Airbnb, una famosa aplicación que estimula el hospedaje en casas o habitaciones de ciudadanos de varias naciones del mundo. En un país como este, el servicio ha sido tremendamente popular, por lo que los servicios hoteleros tradicionales ya se habían quejado de que el servicio no paga impuestos.

Torruco aseguró que se empezarán a cobrar impuestos por hospedaje a esta plataforma, algo que los usuarios de Airbnb temen que puedan incrementar los costos. Cifras de El Financiero indican que esta aplicación de hospedaje alternativo sumó más de 26,000 millones de pesos en 2018. Con esto podemos hablar de una empresa titánica que sin duda succiona recursos a la industria hotelera tradicional.

Pero el secretario turístico ha fijado cierta preferencia al anunciar este impuesto. Aseguró que se cobrará este tributo obligatorio para “evitar la oferta extrahotelera”, con lo que deja ver su postura a favor del sector hotelero (sin considerar la inminente importancia de estos servicios alternativos y su impacto en los usuarios mexicanos). Lo cierto es que empresas como Facebook o Google, además de Airbnb, no pagan ni un solo peso de impuesto en el país (algo a lo que deberían estar obligados legalmente).

Airbnb fue llamada “una forma desleal” de promover servicios hoteleros, por lo que este impuesto habría de ordenar la forma en la que han operado libremente en el país sin que rindan cuentas al sistema tributario mexicano. Naciones como Argentina, Estados Unidos y otras ya están obligando a Airbnb a que pague los impuestos que le corresponden. Pero Torruco dejó en claro que buscan evitar que se consuma este servicio, comparando con otras ofertas.

Lo cierto es que no quedó claro cuánto es que habrán de pagar al SAT, pero es inevitable que los impuestos sean una realidad. Esto mismo se ha sugerido para empresas como Uber, Cabify y otras que están cobrando un auge entre los mexicanos. Hace unos meses, un diputado morenista presentó que trabaja en una iniciativa para que Netflix pague impuestos en el país, algo que ya hace en ciertas naciones de la unión europea. Pero los usuarios temen que estos impuestos impactan en los cobros finales de cada servicio.

Airbnb no se ha posicionado al respecto, pero este impuesto podrá pegar de lleno en sus jugosas ganancias anuales. México se ha convertido rápidamente en un país consumidor de estas plataformas alternativas: son los más adictos a Netflix, consumen Uber antes que taxis tradicionales y se hospedan en Airbnb con mucha más preferencia que los hoteles comunes.

Este impuesto podría ser el primer gran paso del gobierno mexicano para obligar a estas empresas extranjeras a cumplir con obligaciones fiscales, como toda empresa nacional.