El PAN teme que la revocación de mandato mejore la imagen de AMLO

- Por

Vista desde una perspectiva ciudadana, la revocación de mandato es una herramienta útil para que los electores decidan si un gobernante continúa o no su administración. En México esto podría evitar la impunidad de los gobiernos deficientes.

Desde su campaña presidencial, el presidente López Obrador prometió someterse a la revocación de mandato luego de que el Congreso aprobara las reformas constitucionales necesarias para realizar la revocación.

Este miércoles, en su conferencia matutina, el presidente volvió a retomar el tema y prometió someterse a la revocación de mandato a la mitad de su sexenio, de ganar, se convertiría en el primer presidente en volver a ser votado en la historia de México, algo que desde las trincheras del PAN ven como el horror de quien pierde una batalla.

Gustavo Madero Muñoz, senador de la República por el PAN, advierte que se trata de una figura engañosa que únicamente desembocaría en una “campaña política” que beneficiaría al presidente López Obrador a la mitad de su mandato y los militantes de Morena, en el marco de la renovación de los integrantes de la Cámara de Diputados.

Por esta razón, los partidos de oposición en el Congreso intentarán frenar la reforma constitucional que permitiría la revocación de mandato.

“En realidad, lo que está jugando es para burlar una restricción que existe en México, de que los gobernantes no pueden promoverse y entonces ¿cómo burla esto Andrés Manuel? con la “mañanera” que no necesita publicidad porque todos los medios siguen la agenda y la otra con esta revocación de mandato que va a intentar porque ahí aparecería en la boleta y en seis millones de spots”, señala Madero en entrevista con medios de comunicación.

El dictamen sobre consulta popular y revocación de mandato fue avalado en la Comisión de Puntos Constitucionales en la Cámara de Diputados en noviembre pasado sin que este se apruebe aún en el pleno para enviarse al Senado.

2021, el año clave

El documento propone que las consultas populares se puedan solicitar por el 1% de los ciudadanos inscritos en la lista nominal de electores, mismas que se podrán realizar una vez al año, el primer domingo de julio y sean organizadas por el Instituto Nacional Electora.

Respecto a la revocación de mandato, el dictamen propone que se lleve a cabo el mismo día que la jornada electoral en la que se elijan a diputados federales y podría ser solicitada por el Congreso de la Unión.

Al hacer una prospectiva de los siguientes tres años, Madero Muñoz apuesta a que, con la renovación de la Cámara de Diputados en el 2021, Morena reduzca su número de curules y hasta que pierda la mayoría en la Cámara Baja.

“Estos 307 diputados que tienen ahorita (Morena, PT y Movimiento Ciudadano) se van a ir a las urnas, muchos de estos nadie los conoce, pero si Andrés Manuel está en la boleta la gente va a votar por ellos, si AMLO no está en la boleta puede perder la mayoría en la Cámara de diputados y para él esto sería terrible”.

Por tratarse de una reforma constitucional, para ser aprobada la revocación de mandato es necesaria la mayoría calificada en ambas Cámaras y es ahí donde los partidos minoritarios planean unirse para mostrar su musculo y poner un freno a los cambios que el presidente Andrés Manuel López Obrador busca llevar a cabo a través del Congreso de la Unión.

“Queremos unirnos en torno a mínimos, identificar una agenda de tres o cuatro cosas que consideramos fundamentales y una de esas cosas es la revocación de mandato”, afirma.

Pese a lo anterior Madero reconoce que la oposición en el Congreso de la Unión tiene un campo de acción muy acotado.

“Es muy frustrante para un Senador como tu servidor saber que en seis años no vas a poder aprobar ninguna iniciativa que Morena no quiera”.

Si Morena logra captar a 15 senadores del PAN, PRI, PRD o Movimiento Ciudadano, sus reformas pasarían sin oposición alguna.