Sacar a Aristegui de la radio fue completamente ilegal: Suprema Corte

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Pasaron ya años después de que un grupo de periodistas destapara el primer gran escándalo de Enrique Peña Nieto. Los mexicanos empezaron a ubicar el tamaño de los derroches de un presidente que después enfrentaría crisis de popularidad por temas como Ayotzinapa, Tlatlaya, Apatzingán, Pegasus, entre otros. Pero lo que realmente disparó todo fue la investigación sobre la millonaria propiedad que tenía el presidente mexiquense.

La respuesta oficial sobre esta casa blanca fue negarlo todo. Después, la esposa del entonces presidente, Angélica Rivera, salió a adjudicarse la propiedad para calmar la tensión. Pero este intento de minimizar el tema terminó dañando para siempre la imagen de la actriz y primera dama. La periodista Carmen Aristegui y su grupo más cercano de colaboradores periodísticos terminaron siendo amenazados, después despedidos de su programa de alto alcance en la radio nacional.

Para la Suprema Corte mexicana, el término del contrato que se hizo en contra de Aristegui Noticias y su participación en radio con MVS fue totalmente ilegal. El conflicto escaló rápidamente en un intento profundo con intereses político-empresariales para castigar a la comunicadora y sus cercanos en la investigación. Los afectados rápidamente dieron batalla y denunciaron la censura que ejercía el dueño de la radiodifusora, Joaquín Vargas, en contra de quien fuera su periodista estrella. Aristegui aseguró siempre que detrás de la decisión estaba una orden presidencial.

Ahora se anuncia una victoria definitiva para Aristegui y su equipo, quienes tuvieron que esperar a que cambiara el rostro presidencial para volver a la radio nacional. El tema es que persistía una demanda laboral con MVS, algo que ahora la Suprema Corte ratifica a favor del equipo periodístico y obliga a la empresa de comunicación a pagar todas las afectaciones que se hicieron en contra del equipo de investigación durante los últimos años. Respecto al contrato, “no existió causa justificada ni razón válida para que la empresa de Joaquín Vargas lo cancelara”, dice la Corte.

Esto no solo representa un gran avance en la defensa de la libertad de expresión, también marca un después en materia de derechos humanos para frenar los acosos, persecuciones y despidos injustos por parte de empresas privadas a comunicadores. El despido de Aristegui no tuvo motivos suficientes y tuvieron que pasar poco menos de cuatro años para que se aplicara una solución justa a un tema que sacudió al país en marzo del 2015. MVS siempre señaló que no despidieron a Aristegui por el tema de la casa blanca, sino por usar su nombre en una plataforma llamada Méxicoleaks.

El contrato entre MVS y Aristegui Noticias tenía todavía ocho meses de vigencia cuando fue cancelado, pero la empresa no quiso dar el finiquito que por ley debía hacer por quebrar el acuerdo de tajo. La Suprema Corte ahora obliga a la empresa a que resarza el daño ocasionado por una decisión polémica que dejó en claro que ofender a la presidencia podía ser castigado en México, aún siendo el siglo veintiuno. También dejó ver el poder que se tiene para influir desde lo legal en el castigo a periodistas de investigación.

La decisión final a favor de Aristegui también se debe a que MVS ya no mostró argumentos para defender su postura sobre la situación. Recordemos que el programa que conduce la periodista era el más escuchado en todo México, además de ser el gran foco de atención para cuestionar al gobierno en turno. El escándalo incluso escaló a lo internacional para lograr que medios y organizaciones extranjeras apoyaran el regreso de Aristegui a la radio nacional.

Después de esta investigación sobre una casa del presidente, el equipo de investigación sacó un libro en donde detalló la trama de la mansión millonaria y el conflicto de interés detrás. Ahí también se intentó castigar a Aristegui, después de las acusaciones que lanzó contra Vargas en el prólogo (un tema que sigue pendiente desde lo legal).